Neyjmar, imagen de FotMob

Neymar en el PSG, una situación de máxima dificultad y cómo afecta a la imagen del jugador

Mucho se ha hablado sobre Neymar y su salida o continuidad en el PSG, a raíz de la frustrada vuelta al Barça el pasado verano. Fue seguramente el tema estrella del mercado de fichajes de verano, junto a los casos de Bale y Griezmann. Solo que a diferencia de éstos, el caso Neymar se ha alargado durante toda la temporada. Y aunque ésta se ha parado desde hace ya 2 meses, el jugador brasileño sigue ocupando la actualidad futbolística.

Los medios de comunicación siguen especulando acerca del futuro inmediato de Neymar en la próxima temporada. Muchos apuntan a que esta vez sí se cumplirá esa vuelta al Barça que tanto deseaba el jugador el pasado verano. Otros en cambio se apuestan un café a que seguirá vistiendo la camiseta del PSG.

Solo el tiempo resolverá las dudas de todo el mundo sobre Neymar y su futuro. Pero aquí nos vamos a centrar en la situación del crack brasileño durante el pasado mercado de fichajes de verano. Que no en el próximo. Y en la situación posterior una vez se cierra el mercado y empieza la temporada (sí, empieza durante el mercado pero ya se entiende a lo que me refiero jejeje).

El caso de Neymar en el PSG me parece una situación muy interesante en todo lo que tiene que ver con la comunicación e imagen del futbolista. Porque sin duda es una situación que afecta directamente a la imagen del jugador. Es por ello que quería analizar este caso, que ha sido tan sonado, pero que es una situación que ocurre muchas veces en el mundo del fútbol y otros deportes.

La situación a la que nos referimos es muy clara: un jugador con contrato en vigor pide al club su salida públicamente, pero éste la rechaza. Así que el jugador tiene que quedarse en contra de su voluntad en ese momento. Y en contra de toda la opinión pública, que carga sobre el jugador sin miramientos.

En el momento en el que ese jugador dice públicamente que desea marcharse del equipo, o bien se filtra de forma abierta y clara, el jugador se pone en la diana. Dicen de él que es un mercenario, que solo piensa en el dinero y por eso se quiere ir. El dinero siempre se utiliza como argumento para justificar su voluntad de marcharse. Desde los medios y periodistas afines al club, a los aficionados.

El dinero casi siempre es el MacGuffin de la película, no importa que sea cierto o no.

 

EL DINERO EN EL FÚTBOL, LEITMOTIV DE MUCHOS FICHAJES Y TRASPASOS:

 

Además de esto, también se tacha al jugador de ser un mal profesional. Porque dicen que si firmas un contrato es para cumplirlo. Si firmaste 5 temporadas tienes que cumplir cada una de ellas, porque eso es ser un buen profesional. Aunque luego veremos el caso de Fernando Llorente en el Athletic, para ver una de las grandes mentiras que hay en el fútbol.

Todo esto y más se ha dicho de Neymar desde que se hizo público que quería salir del PSG. Y como era de esperar, esto luego se ha reflejado en el plano deportivo.

Como explicaba en el artículo de Antoine Griezmann, el fútbol y el deporte tienen un componente emocional muy fuerte. Son emociones, pasión y sentimientos a flor de piel. Y lo explicaba precisamente poniendo como ejemplo la salida de Neymar del Barça.

Pero la situación que le ha tocado vivir a la estrella brasileña esta temporada, supera con creces a la de su adiós del Barça. Porque hablamos de quedarse en un club en el que no deseas estar. Quedarse jugando en un equipo para el que no quieres jugar. Al menos no en ese momento.

Luego veremos otro ejemplo en el que todo puede cambiar con el paso del tiempo, y el jugador acabar como ídolo de la afición y jurando amor eterno al club. La vida y el fútbol pueden dar muchas vueltas.

El caso es que todo lo ocurrido con Neymar en el PSG desde el pasado verano, ha tenido un impacto muy negativo en la imagen del futbolista. No es algo muy difícil de adivinar cuando veías todas las noticias y artículos que se publicaban sobre él. El tono y la forma en la que se hablaba del jugador.

“Caprichoso”, “malcriado”, “traidor”, “mercenario”… palabras que han acompañado al futbolista durante todo este periodo. Y otras todavía más graves, como las que le dedicaba su propia afición el verano pasado.

 

NEYMAR INSULTADO POR LA AFICIÓN EN EL PARQUE DE LOS PRÍNCIPES:

 

Neymar es un jugador que ya desde su espectacular irrupción en la liga brasileña, ha tenido una imagen que no deja indiferente a nadie. Principalmente por su estilo de juego y por su carácter y personalidad en la cancha. Neymar es uno de esos deportistas que polariza, que le quieres o le odias. Esto no es algo necesariamente malo, sobre ello hablaba en el artículo de Kimi Räikkönen.

Pero sí que hay algo que está claro cuando ocurre algo parecido a lo que comentamos. Y es que ante una situación como la de Neymar en el PSG, los enemigos salen a primera fila de combate. Los haters de Neymar, que como digo son muchos, aprovechan este tipo de situación para ir a por el jugador y criticar su persona. Y al final todo el ruido mediático que se genera acaba haciendo que esto ocurra. Se daña la imagen del futbolista y, lo que es más importante, la de la persona.

Hoy la imagen de Neymar se ha deteriorado mucho a raíz de todo lo que pasó en verano. Y todo lo que luego ha ido sucediendo a lo largo de la temporada, que es sobre lo que hablaremos en la segunda parte. Pero yo tengo muy clara una cosa.

Es mejor exponerse a la crítica y a los haters, pero siendo tú mismo con tu carácter y personalidad. Con tus aciertos y errores, con tus virtudes y defectos. Que no jugar a ser alguien que no eres, buscando ser siempre políticamente correcto dejando de lado tu persona, tu forma de ser. Aunque ésta no guste a todo el mundo y aprovechen la mínima situación para ir a por ti.

Aunque los más haters digan que eres la gran mentira del fútbol.

 

NEYMAR, ¿LA MENTIRA DEL FÚTBOL?:

 

Parte II

Cuando digo en el título del artículo que es una situación de máxima dificultad, no lo digo solo por todo lo que se dice en los medios y prensa. Sino también porque todo esto luego se traslada al terreno de juego.

Esta situación no es únicamente una situación mediática y de imagen pública, ni mucho menos. Es una situación que afecta también al plano deportivo, tanto al equipo como especialmente al jugador. Se origina en un escenario de mercado que pasa al lado mediático y periodístico, y acaba finalmente en el deportivo. Y cuando pasan ciertas cosas y además eres Neymar, vuelve una y otra vez al lado de los medios de comunicación.

Cuando tienes que quedarte en un equipo que querías abandonar, por las razones que fueran, obviamente va a ser una situación difícil de aceptar. Ese jugador, salvo que sea una especie de robot sin sentimientos ni emociones, no va a estar con el mejor ánimo para entrenar y competir.

Hay quién piensa que los jugadores y deportistas tienen que ser como robots. Siempre preparados al 200% para competir, siempre motivados como si fueran a jugar la final de un mundial. Que no se pueden lesionar con demasiada frecuencia, que no pueden tener bajones anímicos o de motivación. Pero no, no son máquinas.

Son personas de carne y hueso a las que las cosas que suceden a su alrededor les afectan, igual que a todo el mundo. Por muchos millones de euros que ganen. Y se equivocan y pueden cometer errores, claro que sí.

Cuando además tienes que jugar con 30.000 o 40.000 aficionados pitándote, abucheándote cada vez que tocas el balón, no va a ser una situación nada fácil. Jugar como local con toda la afición en contra, insultándote cada vez que te acercas a uno de los laterales del campo, no va a ser una situación agradable.

 

GERARD PIQUÉ EXPLICA SU ADIÓS DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA:

 

Esto funciona prácticamente igual para Neymar y Piqué que para un jugador de 2ª división o 2ªB. Porque Neymar y Piqué están acostumbrados a jugar en campos con ese volumen de aficionados. El número de aficionados no cambia la situación en ninguno de los casos.

La situación al final es la misma para el jugador: jugar con toda la afición en tu contra, abucheándote e insultándote. Fin de la historia. Da igual si luego metes un hat trick y eres el héroe del partido.

Las reacciones de Neymar mandando callar a la afición del PSG cuando marcaba gol, está claro que no es lo ideal. No es lo mejor para su imagen, no le beneficia en nada a su marca personal. Pero me parece una reacción normal en una situación tan extremadamente compleja.

¿Debería olvidarse de los pitos y abucheos, y jugar como si no pasara nada? Claro, desde fuera todos somos Iniesta o Nadal. Los deportistas modélicos por excelencia. Pero luego habría que vernos estando ahí XD.

Luego habrá el que piense que esto va en el sueldo, que como ganan tanto dinero tienen que aguantar insultos y todo lo que sea… O que es el jugador el que se lo ha buscado, por ¡oh dios mío! Querer cambiar de equipo. Un pecado imperdonable a ojos de todos aquellos aficionados para los que su club es el más grande que jamás haya existido. Como el cántico de la afición del Sunderland, que vemos en la serie documental del club inglés en Netflix. Un cántico muy optimista, por decirlo suave XD.

No creo que querer cambiar de club sea algo tan grave como para exagerarlo de la forma que se hace en el deporte. Especialmente en el mundo del fútbol. Pero funciona así, esa es la realidad. Esas son las reglas del juego. Y el caso de Neymar en el PSG es un muy buen ejemplo de ello.

 

EL PRIMER PARTIDO DE NEYMAR CON EL PSG ESTA TEMPORADA:

 

Cuando decía antes que esta situación pasa del lado mediático al deportivo y viceversa, es algo que hemos visto claramente en este caso. Porque cuando Neymar hace gestos a la grada y les manda callar, o cuando acaba desquiciado entre abucheos y patadas de los rivales y lo expulsan, es noticia. Esto lo hemos visto a lo largo de la temporada hasta que el coronavirus ha entrado en escena.

La noticia no era que el PSG ganaba al Olympique de Marsella o al Rennes, o que le metía 5 al Montpellier. Sino el nuevo gesto de Neymar, o su pique con un rival o un árbitro. Esto ha sido una publicidad muy negativa no solo para el propio Neymar, sino también para el PSG y sus patrocinadores.

Además hay que sumar las reacciones de Mbappé cuando le han sustituído, que han sido muy sonadas en todo el mundo. Más leña al fuego para la imagen de un club que ha quedado muy tocada a lo largo de esta temporada.

Hoy, que no hay fútbol desde hace 2 meses, Neymar sigue siendo noticia por los rumores constantes sobre su futuro. Es normal viendo la situación y cómo ha transcurrido toda la temporada. Una temporada en la que la imagen de Neymar ha quedado muy tocada, y su valor ha bajado considerablemente.

No hay mejor ejemplo cuando la mayoría de medios y periodistas hablan de su compañero Mbappé como el heredero al trono de Messi y Cristiano Ronaldo. También se habla de los Sterling, Mané, Salah… y se dice que a Neymar poco más y ya se le ha pasado el arroz.

El hándicap de las lesiones de los últimos años, unido a esta situación tan extremadamente difícil en el PSG, han perjudicado su imagen. Y aunque aún somos muchos los que creemos que Neymar hoy por hoy es el mejor jugador del mundo junto a Messi, o un escalón por debajo, se dice otra cosa en los medios.

Esto no quita que Neymar siga siendo una máquina imparable de marketing. Eso es indiscutible. Y aunque esta situación haya afectado a su imagen y no precisamente para bien, sigue siendo una de las grandes estrellas de fútbol a nivel mundial. Pero lo de este año no puede volver a repetirse. Porque por mucho que el jugador tenga una marca personal fuerte y asentada en el imaginario colectivo, 2 temporadas seguidas así acabarían teniendo un impacto muy negativo en la reputación e imagen de Neymar.

Por el bien del jugador y de todos los que nos gusta el fútbol, esperemos que esto no ocurra. Y ya sea en el Barça, en el PSG o en el Newcastle, que Neymar se dedique a jugar como sabe y lo haga con ganas y con alegría. Para que a los que nos gusta este deporte por encima de escudos y colores, disfrutemos de un jugador único y especial.

Aunque si vuelve al Barça, mucho mejor XD.

 

NEYMAR Y SU VUELTA AL BARÇA EN 2020:

 

Parte III

El caso Neymar en el PSG es una situación que solemos ver con mucha frecuencia en el mundo del deporte. No con el desenlace que se ha dado en su caso, con el club negándole la posibilidad de irse y obligando al jugador a quedarse en el equipo. Pero sí es normal que un jugador pida a su club una salida. Ya sea por querer ir a un equipo más competitivo, porque no dispone de los minutos que desea, o porque no se adapta a la ciudad tanto él como su pareja.

Lo excepcional del caso Neymar viene dado por quién es el jugador, por hacerse público su deseo de dejar el club y por la negativa de éste a su salida. Y me recuerda mucho a un caso que también fue muy sonado en la liga española hace unos años: Dani Parejo y su frustrado fichaje por el Sevilla.

Era el verano que el Sevilla fichaba a Jorge Sampaoli como entrenador, y Parejo quería unirse al proyecto liderado por uno de los técnicos de moda en aquel momento. El Valencia llegó a apartar al jugador, pero se negaron a traspasarlo.

Los pitos al futbolista durante aquella temporada fueron constantes. Parejo sufrió la ira de Mestalla como pocos jugadores ches han vivido. Hoy es el capitán del equipo y uno de los jugadores emblema del club.

Como decía, el fútbol y la vida dan muchas vueltas. El caso de Dani Parejo en el Valencia es un gran ejemplo. O el propio Sampaoli, que después de la actuación de Argentina en el pasado Mundial, esa aura que lo acompañaba se esfumó. Hoy muchos jugadores verían con otros ojos unirse a un equipo entrenado por Sampaoli.

Otra situación parecida que vimos en la liga española hace unos años fue la de Fernando Llorente en el Athletic Club. Aunque un poco diferente en este caso, al ser un jugador que acababa contrato.

Llorente no quería seguir en el Athletic y se negó a renovar con el club. Pero éstos no quisieron traspasarlo y prefirieron quedarse al jugador para que cumpliera íntegramente su contrato.

Lo cierto es que ambos estaban en su derecho de tomar esas decisiones. Llorente de querer marcharse y el club de querer quedárselo ese último año de contrato. Puedes tratar de convencerlo a lo largo de la temporada, quién sabe.

Pero cuando ves cómo reacciona tu propia afición cuando llevas 8 temporadas en el 1er equipo, y las últimas 4 o 5 siendo uno de los mejores jugadores… Me parece que tienes pocas opciones o ninguna de hacerle cambiar de opinión.

 

FERNANDO LLORENTE EXPLICA SU MARCHA DEL ATHLETIC A FINAL DE TEMPORADA:

 

Seguramente la actitud aquel año del futbolista riojano no fue la mejor. ¿Pero qué esperas cuando toda tu afición te pita y te llama mercenario?

Fernando Llorente había dado goles y un rendimiento que no le hacían merecedor de esa descarga de rabia y odio. Y volvemos a lo mismo que comentaba anteriormente sobre Neymar. Son situaciones extremadamente difíciles, situaciones límite a nivel emocional y de presión sobre el futbolista.

En el fútbol, igual que lo que decía sobre el uso del dinero para justificar que un jugador quiera irse de un equipo, cuando éste acaba contrato se cuestiona su profesionalidad. Esto es automático. ¿Estás en último año de contrato y no vas a seguir en el club? Entonces estás sentenciado, amigo. Seguro que no eres profesional y ya no entrenas ni juegas como antes. Te da igual si el equipo gana o pierde, ¿verdad? Mejor te apartamos del equipo, que vas a crear mal ambiente.

Esto es justo lo que ayer mismo veía en “Sunderland ‘Til I Die”, 2ª temporada capítulo 3.

Josh Maja, delantero centro del equipo, termina contrato a final de temporada. Es el mejor jugador del Sunderland, contribuyendo con un montón de goles a que el equipo esté luchando por el ascenso a Championship. Pero hay un problema: acaba contrato y ha rechazado todas las ofertas de renovación del club.

Me parece fantástico lo que vemos en ese capítulo, porque refleja tal cual todo esto que digo. El propietario, ante la situación de Maja y su negativa a renovar, dice que solo hay dos opciones: obligarle a renovar o apartarlo del equipo. Brutal XD.

Salvo que quieras ponerle una pistola apuntándole en la cabeza al bueno de Maja, no sé cómo pretendes obligar a un jugador a renovar. Y luego dice que habrá que apartarlo del equipo, que puede crear mal ambiente.

¿El jugador que está siendo el mejor del equipo y el que más goles está marcando, crea mal ambiente? ¿En serio? ¿No serás tú el que creas mal ambiente apartándolo del equipo sin ningún motivo de peso? En fin, un sinsentido.

Por suerte para Maja, el propietario finalmente no decide apartarlo de sus compañeros. Sino que decide traspasarlo en el mercado de invierno. Pero lo más gracioso de todo llega cuando las cámaras de Netflix le preguntan sobre el traspaso. Y el tío dice que les han dado 1 millón y medio de euros por el jugador, pero que 1 millón y medio no vale un ascenso a Championship. Con dos h*#”#s. ¿Por qué lo has vendido entonces? jajaja. Alucinante.

Para acabar de rematar la jugada, el propietario acaba pagando más de 3 millones de euros por el delantero que viene a reemplazar a Josh Maja. Más del doble de lo que les han dado por Maja.

El elegido es Will Grigg, el famoso delantero de la canción que se hizo viral en la Eurocopa de 2016. Pero en el Sunderland, Will Grigg no está “on fire” y tan solo marca 4 goles en 18 partidos. Quedándose sin marcar y siendo suplente en los 2 partidos de playoffs que juega, incluida la final por el ascenso en Wembley.

El Sunderland perdió aquella final y se quedó sin su deseado ascenso a Championship. Quién sabe si con Maja en el equipo lo hubieran logrado.

Josh Maja llevaba 15 goles en 24 partidos de liga cuando decidieron traspasarlo. Y todo porque terminaba contrato esa temporada y no iba a quedarse en el equipo.

 

TODOS LOS GOLES DE JOSH MAJA EN EL SUNDERLAND:

 

Es increíble pero es así. En el fútbol, si terminas contrato y no quieres seguir en el club, eres un paria. En otros deportes no suele ocurrir, es mucho más habitual ver jugadores, pilotos o ciclistas que están en último año de contrato. Compiten con total normalidad y nadie pone en duda su profesionalidad e implicación en el equipo.

También es normal ver fichajes con una duración de 1 o 2 años de contrato. En el fútbol parece que no se puede fichar un jugador por menos de 3 o 4 años. Ahí tienes el fichaje de Braithwaite por el Barça.

Lo que quiero hacer ver con todo esto, es que el futbolista tiene un nivel de exposición mediática muy grande. Por las características de su deporte está muy expuesto y, en muchas ocasiones, en situaciones como las que hemos visto, se le tacha como el gran culpable de todo.

Se le señala, se dice de él un montón de cosas muy feas y muchas veces injustas, y se le culpa de todos los males del equipo. Le ha pasado a Neymar en el PSG y le ha pasado a Dani Parejo, a Fernando Llorente o a Josh Maja.

Es por esto que no puedes dejar que tu imagen dependa solamente de lo que digan otros de ti. De lo que se publique en los medios y prensa. De lo que digan en redes sociales o un propietario que quiere obligarte a renovar.

Esto funciona así para todos los deportistas, ya sea a un nivel mediático u otro. Los casos de Dani Parejo y Fernando Llorente son buenos ejemplos de cómo han hecho un muy buen trabajo de comunicación e imagen a lo largo del tiempo. Porque hoy tienen una imagen sólida y muy positiva, y son jugadores muy respetados.

En el caso de Neymar, creo que al jugador brasileño le ha podido faltar ser más contundente a la hora de comunicar su mensaje. Una vez se cerró el mercado de fichajes y se vio obligado a quedarse en el PSG, Neymar tomó la palabra. Dejó clara su postura sobre su deseo de abandonar el club ese verano. Deseo que no fue concedido. Y dijo también que a partir de entonces tocaba centrarse en jugar y ayudar al equipo.

Pero lo dijo con la boca pequeña, como se suele decir. Y tampoco es que se haya pronunciado demasiado sobre ello. Aunque claro, quizás tampoco le interese hacerlo. Porque tal vez siga pensando en salir del PSG el próximo mercado y, esta vez sí, volver al Barça. Lo veremos en los próximos meses.

Por cierto, Josh Maja fue traspasado al Girondins de Burdeos. De jugar en League One, lo que equivale a 2ªB en España, a jugar en la Ligue 1. Si te das cuenta se pronuncian casi igual ambas ligas. Pero no son iguales, no.

¿Debería haberse quedado en el Sunderland? Bueno, ahora ya no saldrá en la serie. Lo siento por ti, Josh.

Al menos has jugado contra Neymar, que tampoco está tan mal.

 

NEYMAR, LA VERDAD DEL FÚTBOL:

 

Imagen tomada de FotMob

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Álex Delgado

Álex Delgado

Ayudo a Deportistas profesionales con su Comunicación, Imagen & Marca Personal. Después de más de 20 años jugando a fútbol sala, ahora corro y doy pedales. Deporte y naturaleza como estilo de vida.

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