Álvaro Bautista y Héctor Barberá, imágenes de Super7moto y Twitter

El valor de la imagen en la carrera deportiva de un piloto: Álvaro Bautista vs Héctor Barberá

Lo prometido es deuda y, como decía en la parte 5 del artículo de Fernando Alonso, toca hacer un nuevo análisis comparativo de deportistas. En este caso, de pilotos de MotoGP. Aunque ahora no compitan en la categoría reina del motociclismo, ambos son pilotos de MotoGP. Lo son para mí y para mucha gente. Esto es algo que explicaremos más adelante.

Uno de ellos es Álvaro Bautista, del que ya hablamos precisamente en la entrada sobre Alonso y su lamentable situación en McLaren-Honda. Pero esta vez lo haremos más en profundidad, siendo uno de los protagonistas del artículo.

El otro protagonista es Héctor Barberá, un piloto que ha visto ligada su carrera deportiva a la de Álvaro Bautista. Y Bautista a la de Barberá, ambos por igual. Por edades y generación, han compartido pista durante muchos años. Y por habilidades y talento, también han compartido luchas y rivalidad por las mismas posiciones de carrera.

Una rivalidad deportiva, por supuesto. Como así lo es este artículo de análisis comparativo entre ambos, ya que lo hacemos siempre desde la deportividad y el “fair play”. Esto no va de decir que uno es mejor que otro, al contrario.

Precisamente son deportistas de un perfil deportivo muy similar. Con un estatus y jerarquía muy parecido en sus respectivos deportes. Al menos durante una parte de sus carreras deportivas. Pero con un perfil de imagen y marca personal muy diferente, y esto es lo que hace interesante el análisis.

Aquí es dónde podemos ver las diferencias entre un deportista u otro, más allá de pequeñas diferencias a nivel deportivo. La imagen del jugador o piloto, el atractivo a nivel de marketing para los equipos y patrocinadores. El trabajo de comunicación y marca personal que hacen, que como siempre digo les hace tener un valor de mercado más alto o más bajo.

De esto va nuestro análisis, de ver ejemplos reales de deportistas y el valor de la imagen en el deporte actual. Pero antes de hablar del perfil de imagen de Álvaro Bautista y Héctor Barberá, hay que hacerlo del deportivo. Y como vamos a ver, ambos pilotos tienen carreras paralelas en un 90-95% hasta hace tan solo un par de años.

Héctor Barberá es dos años más joven que Bautista, los dos nacidos en el mismo mes del año. Fue campeón del CEV 125cc un año antes que Bautista, precisamente quedando Álvaro subcampeón.

De hecho, ya en el Mundial de MotoGP, Barberá subió dos temporadas antes que Bautista a 250cc. Lo hizo como subcampeón del mundo de 125cc, categoría en la que ambos llegaron a compartir equipo.

Fue precisamente en el año 2004, la temporada en la que Barberá fue subcampeón del mundo de 125cc. Compartieron equipo en las filas del Seedorf Racing. El equipo del que fuera jugador de la selección holandesa de fútbol y del Real Madrid, Inter de Milán o Milan, entre otros.

En aquella ocasión, Héctor Barberá salió claramente vencedor del duelo entre compañeros de equipo: 4 victorias, 7 podios y 2º en el campeonato; por 0 victorias, 4 podios y 7º en el campeonato para Bautista. Aquella era la tercera temporada completa en el mundial de Barberá, mientras que solo era la segunda para Bautista.

Como vemos, en sus inicios Barberá fue un piloto más precoz que Álvaro. Llegando antes al mundial, ganando el CEV 125cc, consiguiendo victorias y podios, subiendo a 250cc… Pero esto es deporte y como muchas veces ocurre, lograr resultados muy pronto no te garantiza conseguirlos en el futuro.

A diferencia de Barberá, Álvaro Bautista subió a la categoría intermedia como campeón del mundo de 125cc. Lo hizo dos años más tarde, pero subió ganando el mundial de 125cc con el equipo Aspar en una temporada espectacular: 8 victorias, 14 podios y 8 poles. Unas cifras de campeón, nunca mejor dicho. Le sobraron tres carreras, sacándole 76 puntos al finlandés Mika Kallio.

 

VÍDEO ESPECIAL DE TVE POR EL CAMPEONATO DEL MUNDO DE 125CC DE ÁLVARO BAUTISTA:

 

Ya en 250cc, ninguno de los dos pilotos pudo ser campeón. Pero estuvieron muy cerca de lograrlo, siendo ambos subcampeones del mundo. En este caso, siéndolo primero Bautista en 2008, el año del mundial del malogrado Marco Simoncelli.

Un año después lo sería Barberá en 2009. En la que fue la última temporada de la categoría de 250cc, antes que cambiara a Moto2. Hiroshi Aoyama tuvo el honor de ser el último campeón del mundo de 250cc.

 

LA POLÉMICA VICTORIA DE SIMONCELLI EN MUGELLO 2008, CON CAÍDA FUERTE DE BARBERÁ:

 

Después de aquellas temporadas en 250cc, nuestros dos protagonistas daban el salto a MotoGP. Los dos se habían ganado con creces pasar a formar parte de la categoría reina del motociclismo. Pero el balance en 250cc es más favorable para Bautista: 8 victorias, 28 podios y 9 poles en 3 temporadas; por 4 victorias, 20 podios y 8 poles en 5 temporadas para Barberá.

Con esta comparativa en los resultados totales de uno y otro en 250cc, lo único que queremos reflejar es lo que decíamos antes. No por conseguir resultados más pronto, o mejores resultados en una etapa temprana de tu carrera, significa que esto vaya a ser siempre así.

Aunque de todas formas, en nuestro caso tanto Álvaro Bautista como Héctor Barberá fueron pilotos muy destacados en aquellos años en 250cc. Y como decíamos, se habían ganado subir a MotoGP y correr con los mejores pilotos del mundo.

Además, los dos subieron con motos competitivas para estar peleando cerca del top10. Bautista lo hizo con Suzuki, en un equipo de fábrica, y Barberá con una Ducati en el equipo Aspar.

En su temporada debut en MotoGP, tan solo 5 puntos les separaron de la clasificación general. Quedando Barberá por delante de Bautista en su duelo de “rookies”: 90 puntos a 85, 12º y 13º de la clasificación.

Pero esta situación de máxima igualdad, no se repetiría con tanta frecuencia a lo largo de las siguientes temporadas.

 

ÁLVARO BAUTISTA PRESENTA SU MOTO DE 2010, SU PRIMERA MOTOGP:

 

Parte II

Durante la extensa etapa en la que ambos pilotos corrieron en MotoGP, las cosas no fueron tan similares como en su temporada debut.

En general, Álvaro Bautista tuvo mejores motos en su carrera en MotoGP. Motos con las que pudo llegar a hacer algún podio y pelear por el top5 de la clasificación general. Aunque igualmente las similitudes entre uno y otro son muchas, como veremos a continuación. Y ya te adelanto que difícilmente vas a encontrar dos pilotos con carreras tan parecidas jejeje.

La trayectoria de Álvaro Bautista en MotoGP se resume en 9 temporadas, divididas en 3 equipos: Suzuki, Gresini y Aspar. Bautista corrió con diferentes motos, empezando con la Suzuki y siguiendo con Honda, Aprilia y finalmente Ducati.

Sus mejores temporadas vinieron de la mano de Gresini, en sus dos primeras temporadas en el equipo. Consiguió ser 5º y 6º de la clasificación general del campeonato, llegando a subir al podio en dos ocasiones y firmando una pole. Un año más tarde, repetiría podio en Le Mans junto a dos leyendas de este deporte, Marc Márquez y Valentino Rossi.

 

BAUTISTA REPASA LA TEMPORADA 2014 Y SU PODIO EN LE MANS:

 

Su 3º puesto en el GP de Japón de 2012 ya forma parte de la historia del motociclismo en España. Firmando el primer triplete español en la categoría reina.

Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo y Álvaro Bautista, por este orden, ocuparon las tres primeras posiciones de la carrera. Aunque Bautista no tenga el palmarés y la trayectoria de sus acompañantes del podio, también tiene ganado un lugar en la historia de su deporte en España.

Por su parte, Héctor Barberá estuvo un total de 8 temporadas en MotoGP, divididas también en 3 equipos: Aspar, Pramac y Avintia. A diferencia de Bautista, Héctor solo corrió con dos motos, Ducati y una FTR. Y prácticamente podríamos decir que solo lo hizo con Ducati, ya que la FTR la llevó solo una temporada.

Su mejor año fue con el equipo Avintia, quedando 10º en la clasificación del mundial. Puesto que rozó en sus primeras temporadas en la categoría, quedando dos veces 11º en la general.

Su mejor resultado en carrera es un 4º en el GP de Malasia de 2016, temporada en la que consiguió ese top10 en la clasificación. Además, Barberá también tiene dos 5º puestos y un 6º como mejores resultados en carrera.

 

EL GP DE MALASIA DE 2016, CON VICTORIA DE DOVIZIOSO Y 4º PUESTO DE HÉCTOR BARBERÁ:

 

¿Significan estos números que Álvaro Bautista fue mejor que Héctor Barberá en sus años en MotoGP? No necesariamente. En el deporte del motorsport cuenta mucho la máquina que conduce el piloto. Y en este caso, Bautista tuvo motos más competitivas que Barberá en su etapa en MotoGP.

Héctor no tuvo tanta suerte y nunca tuvo una moto para poder luchar por podios o quedar en el top5 del campeonato. De hecho, pasó varias temporadas con Avintia con motos poco competitivas en la parte baja de la parrilla. Pero esto también le ocurrió a Bautista, aunque en su caso solo fue una única temporada.

Al final, el mercado de pilotos en MotoGP es muy complicado. El nivel es altísimo, como es lógico, y se juntan muchos intereses tanto económicos como deportivos. Héctor Barberá nunca tuvo una moto para pelear por podios, pero Bautista tampoco la tuvo para luchar por ganar carreras. Así funciona este deporte y es algo que les ocurre a muchos pilotos.

Si dividiéramos el mercado de pilotos por categorías, como el mundial, podríamos decir que Bautista y Barberá eran pilotos de la clase media de MotoGP. Pilotos de clase B, que situaríamos en ese segundo escalón del mercado. Y no se entienda mal esto de clase media o clase B. Porque los dos son dos pilotazos como la copa de un pino, y precisamente clase les sobra encima de la moto.

Hacemos referencia al mercado, y al estatus y jerarquía de los pilotos en la categoría. Creo que nombres como Pol Espargaró o Andrea Iannone serían muy buenos ejemplos en la actualidad. También incluso por el tema de imagen en el caso de Iannone y Barberá, con problemas extradeportivos que afectan directamente a sus carreras deportivas.

El caso es que tanto Álvaro Bautista como Héctor Barberá son pilotos de MotoGP, porque lo demostraron con creces a lo largo de su etapa en la categoría reina. Como decíamos en el caso de Johann Zarco, son pilotos que por palmarés, resultados, velocidad y talento pertenecen a la élite del motociclismo. Pero por cuestiones de edad y de mercado, ambos quedaron fuera de la categoría casi a la par, con solo un año de diferencia.

Como curiosidad sobre el paralelismo entre las trayectorias de ambos, los dos corrieron en el equipo de fábrica de Ducati sustituyendo por lesión a uno de sus pilotos.

Héctor Barberá lo hizo en la temporada 2016, reemplazando precisamente a Andrea Iannone. Corrió vestido de “rosso” en Japón y Australia, aunque sin mucha fortuna.

Por su parte, Álvaro Bautista sustituyó a Jorge Lorenzo en la temporada 2018. En su caso solo lo hizo por una carrera, también en Australia. En el circuito de Phillip Island, una de las pistas más espectaculares del mundial, Bautista brilló con un gran 4º puesto.

Aquel fue su mejor resultado en la temporada, quedando muy cerca del podio y rodando a la par de Dovizioso. Y esto en la que sería su antepenúltima carrera en la clase reina. Porque Bautista quedó fuera de MotoGP al acabar aquella temporada.

El caso del adiós de Álvaro Bautista de MotoGP es un claro ejemplo de cómo funciona el mercado de pilotos. De lo injusto que es muchas veces. Todo el paddock coincidía en que Álvaro merecía seguir en la parrilla. Que era mejor piloto que otros que sí tenían asegurada su continuidad. Pero la realidad es que no había moto para él en 2019.

También es un muy buen ejemplo de por qué es importante hacer un buen trabajo de comunicación e imagen. Por qué es bueno para un piloto tener una marca personal fuerte y bien posicionada. Una marca personal que sea atractiva a nivel de marketing para los equipos y las marcas.

En su caso, Bautista la tiene y esto es lo que vamos a ver más adelante. Pero aún así, el mercado es tan complicado que ni siquiera haber sido campeón del mundo te asegura nada. Solo tienes que ver el caso de Jorge Lorenzo, que sin tener opciones de conseguir una moto competitiva para 2020, decidió retirarse.

La competencia es muy grande, los equipos tienen dónde elegir y poner su dinero. En la ruleta del mercado de fichajes son muchos los números por los que apostar, y tienes que intentar maximizar tus opciones de ser elegido.

Por eso es tan importante cuidar tu imagen y tu marca personal, para ofrecer ese plus a los equipos y que seas finalmente su apuesta ganadora.

La suerte siempre formará parte del juego, pero la buena suerte también se trabaja.

 

INSIDE MOTO DE ÁLVARO BAUTISTA CON ÓSCAR HARO:

 

Parte III

Como has podido ver hasta ahora, nuestros dos protagonistas han tenido carreras muy similares hasta su adiós de MotoGP. La curiosidad de ver a los dos vestidos de rojo Ducati por la lesión de uno de los pilotos del equipo, me parece simplemente genial. Y es que cuando decía lo del 90-95% de parecido en sus trayectorias, no era un porcentaje por decir jejeje.

Es en su etapa posterior a MotoGP en la que vamos a ver una gran diferencia entre las carreras deportivas de ambos. Y cómo una serie de problemas extradeportivos han dañado mucho la imagen de uno de ellos. Hasta el punto de trasladarse esto a su carrera deportiva, como es lógico. Si crees que la imagen del deportista no influye en la carrera deportiva de éste, es que no entiendes cómo funciona el deporte hoy día.

Como ya habíamos comentado, Héctor Barberá dejó MotoGP un año antes que lo hiciera Bautista. A partir de aquí, para un piloto de su nivel y estatus, lo normal es elegir entre dos caminos: volver a la categoría intermedia, en este caso Moto2, o dar el salto al Mundial de Superbikes.

Barberá eligió bajar a Moto2 y fichar por uno de los mejores equipos de la categoría, el equipo Pons.

La idea de Héctor Barberá en aquel entonces, era la de volver a ganar carreras y luchar por ser campeón. Esto es lo que esperaba mucha gente. Tanto los periodistas y medios, como los aficionados y la gente de los equipos. Y en la cabeza de Barberá, seguro que estaba la idea de “hacer un Elías” y volver a MotoGP la temporada siguiente.

Cuando digo lo de “hacer un Elías”, para los que no entiendan el significado, me refiero a la situación que ocurrió en 2010 con el piloto Toni Elías.

A finales de 2009, después de 5 años corriendo en MotoGP, Elías se quedó fuera de la parrilla. Entonces bajó a la categoría intermedia, se convirtió en el 1er campeón del mundo de Moto2 (era el año en el que se cambiaba de 250cc a Moto2) y se ganó volver a MotoGP un año después.

De hecho, Héctor Barberá y Toni Elías fueron compañeros de equipo unos años después. En la temporada 2013 los dos eran pilotos del equipo Avintia Racing, aunque Barberá corría en MotoGP y Elías lo hacía en Moto2.

 

HÉCTOR BARBERÁ Y TONI ELÍAS VISITAN A UNO DE LOS PATROCINADORES DEL EQUIPO:

 

Una más de las curiosidades en nuestro artículo, es que aquello ocurrió justo el año en el que Barberá y Bautista debutaban en MotoGP. Pero lo cierto es que los planes de Barberá de repetir lo que hizo aquel 2010 Toni Elías, saltaron por los aires a las primeras de cambio. Después de tan solo 6 carreras, Héctor Barberá era despedido del equipo.

Barberá dio positivo en un control de alcoholemia. Que si ya de por sí es una publicidad muy negativa para cualquier deportista, en el caso de un piloto lo es aún más. Ese positivo se sumaba a otro de unos años antes, junto a otra sanción por conducir con el carné retirado.

A todo esto, también hay que sumar el caso de malos tratos a su pareja en 2013. Malos tratos mutuos y por los que fueron condenados ambos. Si en vez de 2013 le llega a ocurrir esto en 2020, quizás habría supuesto el final de la carrera deportiva de Héctor Barberá.

Como vemos, Barberá ha tenido varios incidentes extradeportivos que han hecho mucho daño a la imagen del piloto y de su persona. Y estoy seguro que han influido en sus opciones de mercado durante su etapa en MotoGP. De cara a poder fichar por un equipo u otro. Pero el ejemplo más claro fue el que ocurrió con el equipo Pons en 2018, costándole el despido al poco de empezar la temporada.

También hay que decir que el rendimiento de Héctor Barberá no estaba siendo el esperado en aquel inicio de campeonato. Se veía claramente cómo le estaba costando adaptarse a la moto, y los resultados estaban siendo muy decepcionantes. Si Barberá hubiera estado haciendo podios o luchando por ganar carreras, entonces veríamos si hubieran tomado la misma decisión. En mi opinión, lo dudo bastante.

Retomando lo que ha sido la carrera de Héctor Barberá después de ese incidente y su posterior despido, decir que ya no le hemos vuelto a ver en el mundial de Moto2. Y ahora va a ser muy difícil que volvamos a verle, desde luego.

Aquella temporada la acabó corriendo en el mundial de Supersport, la categoría intermedia de Superbikes. Categoría en la que empezó la temporada al año siguiente, quedando ésta de nuevo condicionada por un problema interno con el equipo.

Solo hizo las dos primeras carreras, protagonizando en el GP de Aragón un lío de película de gángsters. Con impagos de por medio y siendo acusado por el jefe del equipo de robar su propia moto. Un caso de los más extraños y rocambolescos que hemos visto en el mundo del motociclismo los últimos años. Daba para documental de Netflix fijo XD.

 

EL LÍO DE HÉCTOR BARBERÁ Y LA DESAPARICIÓN DE SU MOTO EN EL GP DE ARAGÓN:

 

La temporada pasada, Barberá de nuevo tenía que buscarse la vida a mitad de año. Corrió un par de grandes premios en Superbikes, sustituyendo a un piloto lesionado. En el campeonato en el que Bautista estaba ganando carreras y siendo líder del mundial, justo la temporada después de abandonar MotoGP.

En aquellos dos grandes premios, Álvaro Bautista y Héctor Barberá volvieron a compartir pista después de dejar ambos MotoGP. Y la escena no pudo ser más desoladora para Héctor, viendo el camino que habían seguido uno y otro. El contraste entre la situación de los dos excompañeros y rivales era muy grande. Cuando deportivamente hablando, eran pilotos del mismo nivel y talento, como habíamos visto a lo largo de sus trayectorias.

A partir de ahí, Barberá acabó la temporada corriendo en el British Superbike y firmó para correr en 2020 en ese campeonato. Un campeonato que no le pertenece, igual que el mundial de Supersport.

Por nivel, estatus, palmarés, habilidades y talento, Héctor Barberá tendría que estar corriendo en Superbikes junto a Bautista. Y en un equipo top, por supuesto. O estar en el mundial de Moto2, en caso que finalmente se hubiera adaptado a la moto durante el año de su despido.

Habrá quién piense que todo el lío con el equipo en el que se vio envuelto el año pasado, fue mala suerte. Pero como decía antes al acabar la segunda parte del artículo, la buena suerte se trabaja. Y la mala suerte, también.

Cuando acabas corriendo en categorías menores, con equipos con recursos mucho más limitados que viven al día, acaban pasando estas cosas. Esto es como cuando un piloto se va al suelo por un incidente en la salida, sin tener la culpa por ese toque que lo ha acabado tirando. Ya amigo, no tienes culpa, pero si sales el 10º o el 15º tienes más opciones de verte metido en medio del lío. Clasifica mejor y sal más adelante, verás como no tienes tantos problemas en la salida.

Héctor Barberá no tenía que estar en ese equipo, ni siquiera en esa categoría. Él ha sido el que se ha buscado su mala suerte. Y ahora va a correr en un equipo con un patrocinador principal, Rich Energy, que no parece nada fiable. Después de todo lo que pasó la temporada pasada con el equipo Haas en la F1, a nadie le extrañaría que se repita la misma historia con otros equipos.

Lo bueno para Barberá es que aún no es demasiado tarde para volver al lugar que le corresponde. Pero va a tener que luchar el doble para ganárselo, y a nivel de imagen no puede permitirse ni el más mínimo error. Cuando tu imagen se cuestiona y se pone en entredicho, cuando despierta desconfianza en los equipos y se tiene una percepción negativa de ti, todo cuesta dos o tres veces más.

Es entonces cuando te conviertes en una buena apuesta para equipos pequeños y de campeonatos menores.

Pero una mala apuesta para los buenos equipos.

 

LA HISTORIA DE HÉCTOR BARBERÁ, SUS INICIOS EN LAS MOTOS Y EN EL MUNDIAL DE MOTOGP:

 

Parte IV

En el otro lado del box tenemos la otra cara de la moneda. A diferencia de Barberá, Álvaro Bautista es un piloto con una imagen excelente y muy valiosa para los equipos y las marcas. Una imagen muy positiva que se ha trabajado muy bien a lo largo de su carrera deportiva. Y que sin duda le ha ayudado a conseguir mejores equipos y motos en el mercado de pilotos.

Su sonrisa y su simpatía y cercanía, siempre han acompañado su imagen. Es algo que se ha reflejado en los medios de comunicación, cómo se ha ganado a los periodistas y aficionados por igual. Y esto le ha hecho tener muy buena prensa, a pesar de no ocupar tantas noticias y portadas como los Jorge Lorenzo, Dani Pedrosa o Marc Márquez.

Para mí y para mucha gente, Álvaro Bautista es el Valentino Rossi español. Su carácter alegre, siempre con una sonrisa para todo el mundo, y su personalidad extrovertida y divertida, nos recuerda muchísimo a Rossi. Incluso en la apariencia física recuerda a Valentino, el hecho de tener un aspecto muy joven a pesar del paso de la edad. Él y Rossi son los “Peter Pan” de las motos.

En la foto que acompaña el artículo, en su presentación con el equipo HRC de Superbikes el pasado febrero, 35 años acompañan en la imagen a Bautista. Y es que el tiempo pasa para todos, aunque está claro que para unos más que otros.

Álvaro Bautista tiene esa suerte del que envejece sin perder parte de su juventud. Y aunque puedas creer que esto es una tontería, piensa lo que quieras. Pero para las marcas y los patrocinadores, tener a un piloto con la apariencia de Bautista es mejor que tener a un piloto que no tiene ese don. Lo era cuando tenía 25 años y lo es ahora con 35.

Esto lo hablaba también en el post sobre Marcel Kittel. Veíamos cómo la apariencia física influye directamente en el marketing del deportista, en su imagen y marca personal. Incluso en deportes como el ciclismo o el motociclismo, en los que no se ve a los deportistas cuando están en carrera o se les ve a medias. En el artículo de Kittel ponía varios ejemplos de cuando sí se les ve, como antes de la salida, en el podium, en ruedas de prensa y entrevistas, en las redes sociales, etc.

Por otro lado, quiero destacar también el dorsal y el color que ha elegido Bautista para diferenciarse en las carreras. En su caso, con el número 19 y el color amarillo. Otra cosa que comparte con Valentino Rossi, por cierto jejeje.

El 19 le ha acompañado siempre a lo largo de su carrera deportiva. Primero en su carenado, y luego en su antebrazo y nudillos. Bautista lleva tatuado su dorsal en números romanos en su antebrazo, y también en los dedos de las manos: “NINE” en una mano y “TEEN” en la otra.

Esto contrasta con los cambios de dorsal de Héctor Barberá, un punto en contra en su imagen y marketing. Ya que Barberá cambió de dorsal varias veces a lo largo de su carrera, pasando por los números 80, 3, 21, 40 (por tema de patrocinio) y 8.

En su etapa de MotoGP, salvo por razones de patrocinio en su año de debut, siempre utilizó el dorsal 8. Pero hasta entonces le habíamos visto cambiar demasiado de número. Esto no es bueno para la imagen del piloto, ya que ésta debe ir fuertemente asociada a su dorsal.

No hay mejor ejemplo que el caso de Valentino Rossi y el 46, rompiendo con la tradición de llevar el 1 de campeón del mundo.

Aunque en el pasado hubo otros pilotos que ya hicieron esto, el que rompe por completo con esta tradición es Rossi. Y es él básicamente por dos motivos: es un multicampeón del mundo que domina el campeonato durante varios años y marca una era; y es el piloto más famoso de la historia y con el marketing más brutal que ha existido, el Michael Jordan de las motos.

 

VALENTINO ROSSI, EL PILOTO MÁS INFLUYENTE EN LA HISTORIA DE MOTOGP:

 

En cuanto al color amarillo, es algo que Bautista ha utilizado en menor medida. Principalmente en el color del dorsal, lo cual es un acierto. Pero las últimas temporadas también lo ha añadido en el casco y en los guantes y botas. Mientras que por su parte, Barberá que sepamos nunca se ha distinguido por el uso de un color o unos colores en concreto.

Otro punto a favor en cuanto a la imagen y marca personal de Álvaro Bautista, es el hecho de tener un apodo o nickname. “Bati”, aunque no haya tenido tanto calado o presencia como los apodos de otros pilotos (por ejemplo “El Doctor”, “Vale”, “Dovi”, “El Diablo”, “Polyccio”, etc.), es un plus para su imagen y marketing.

Por último, quiero acabar destacando el trabajo en redes sociales que hacen uno y otro. Que de nuevo y como hemos visto en el perfil de imagen y marca personal de ambos, contrasta mucho la presencia que tienen en redes sociales los dos pilotos.

Álvaro Bautista suma 332k seguidores en twitter, 349k en instagram y 55k en facebook. Un total de 736k seguidores en sus redes sociales.

Su página web está cerrada por mantenimiento a día de cuando escribo este artículo. Pero es buena señal que la tengan ahí en construcción o en proceso de renovación.

Por su parte, Héctor Barberá tiene 141k seguidores en twitter, que lo ha tenido en desuso durante año y medio. Un twitter en el que prácticamente no hay actividad y su uso deja mucho que desear.

En instagram suma 44.1k seguidores y en facebook casi 23k, siendo su última publicación en agosto de 2018. Un total de 208k seguidores, que dejando de lado facebook serían unos 185k.

Tiene página web, con un diseño visualmente poco atractivo en su home y varios errores que llaman la atención a primera vista (empezando por su propio nombre y apellidos sin acentuar).

Como vemos, en cuanto a comunicación e imagen no hay color entre los perfiles de ambos pilotos. Bueno, sí que lo hay, el color amarillo de Bautista jejeje.

Lo cierto es que la imagen de Álvaro Bautista es muy buena, más allá de la comparación con Barberá. Para mí, mejor que la de otros pilotos que han ganado carreras y han sido campeones del mundo de MotoGP. Aunque por resultados y trayectoria no haya tenido la popularidad y repercusión mediática de éstos.

El año pasado fue su primera temporada fuera del campeonato de MotoGP. Se decidió por el Mundial de Superbikes, fichando por uno de los mejores equipos de la categoría.

Con el equipo de fábrica de Ducati, Álvaro Bautista se convirtió en el primer piloto de la historia del campeonato que comienza ganando las 11 primeras carreras. Bautista no ganaba una carrera desde hacía 10 años, en su última temporada en 250cc.

 

BAUTISTA Y SU PLENO DE 11 VICTORIAS SEGUIDAS EN EL INICIO DEL MUNDIAL DE SUPERBIKES:

 

En 2019, Álvaro Bautista volvió a ganar carreras y a luchar por un título de campeón del mundo. Consiguió un total de 16 victorias (en Superbikes se corren 3 carreras por GP, para el que se sorprenda con el número respecto a MotoGP jejeje) y fue subcampeón del mundo. Un año de “rookie” espectacular, con una primera parte de campeonato que puso patas arriba el Mundial de Superbikes.

Su irrupción fue algo muy bueno para el campeonato. Porque además de sumar el añadido de ver a un nuevo piloto ganando carreras y batiendo al rey indiscutible de Superbikes, Jonathan Rea, también estaba el hecho de ser un piloto con su imagen. Bautista se ha convertido en un embajador fantástico para el campeonato.

En 2020 Álvaro Bautista ha firmado con Honda, que le puso encima de la mesa una oferta muy potente económicamente. La buena suerte se trabaja, ¿recuerdas? Pues los ceros en el contrato también XD.

Y tú, ¿a quién ficharías para tu equipo? Yo lo tengo claro. Los casos de Álvaro Bautista y Héctor Barberá nos muestran el valor de la imagen en la carrera deportiva de un piloto. Depende del trabajo que haga, estará a un lado del box o al otro.

Mis fichas al nº19, ¡hagan juego señores!

 

ÁLVARO BAUTISTA, FICHAJE ESTRELLA DE HONDA EN SUPERBIKES EN 2020:

 

Imágenes tomadas de Super7moto y Twitter

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Álex Delgado

Álex Delgado

Ayudo a Deportistas profesionales con su Comunicación, Imagen & Marca Personal. Después de más de 20 años jugando a fútbol sala, ahora corro y doy pedales. Deporte y naturaleza como estilo de vida.

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