Derrick Rose, imagen de Marcador.do

El regreso de Derrick Rose: cuando pasas de estar acabado a ser uno de los jugadores más queridos de la NBA

Nueva entrada en el blog, con un protagonista muy especial sobre el que tenía muchas ganas de hacer un artículo. Por la historia que tiene detrás y por cómo esto influye directamente en la imagen de un deportista. También, por ver otro ejemplo más de lo imprevisible que es el deporte. Además de hablar de un caso de patrocinio deportivo que trae consigo un debate muy interesante.

Ya tocaba escribir de nuevo sobre NBA, ahora que se están disputando los playoffs en la famosa burbuja de Orlando. Burbuja en la que no ha estado presente nuestro protagonista, Derrick Rose.

Por desgracia para él y su equipo, no pudieron entrar debido a la mala clasificación en temporada regular. Los Detroit Pistons apenas consiguieron 20 victorias durante la temporada por 46 derrotas. Un pobre bagaje para un equipo que aspiraba a estar entre los 8 mejores del Este.

Si de desgracias hablamos, Derrick Rose sabe mucho de ello. Que su equipo no haya podido entrar en playoffs no es nada comparado con lo que le ha tocado vivir (y sufrir) a lo largo de su carrera. De hecho, a nivel individual Rose ha firmado una gran temporada. Consolidando su buen año anterior y siendo uno de los protagonistas en positivo de la temporada NBA.

La carrera de Rose es de sobra conocida por cualquiera que siga la NBA y el deporte en general. Hablamos de uno de los grandes “what if” del mundo del deporte.

 

¿Y SI DERRICK ROSE NO SE HUBIERA LESIONADO?

 

El nombre de Derrick Rose ya forma parte de la historia como uno de esos grandes deportistas que vieron cómo las lesiones acababan con ellos. Al menos, tal y como los conocíamos hasta ese momento.

Ronaldo Nazário es otro de los jugadores que siempre se nombra cuando se habla de deportistas marcados por lesiones de gravedad. Junto a Rose, creo que ambos están en lo más alto de ese top of mind de la gente. A nivel nacional, también se me ocurre otro buen ejemplo con Joseba Beloki y su desafortunada caída en el Tour de Francia.

A otro nivel, tanto por carrera como impacto mediático, en la NBA también tenemos el caso de Greg Oden. Todo un nº1 del draft que fue elegido por los Portland Trail Blazers por delante de Kevin Durant. Un pívot gigantesco que prácticamente no pudo ni despegar su carrera en la NBA por culpa de las lesiones. Junto a su compañero Brandon Roy, hicieron de aquellos Blazers uno de los grandes “what if” en cuanto a equipos se refiere.

El caso de D-Rose, aunque sea más recordado que otros y tenga un impacto más grande, no deja de ser un ejemplo más de lo imprevisible que es el deporte. En concreto, el factor lesiones que lo acompaña y que nunca sabes a quién le puede tocar. Las lesiones forman parte del juego y pueden cambiarlo todo.

También existen otros factores que pueden tener una gran influencia en la carrera del deportista. En este blog veíamos un ejemplo muy bueno sobre ello con la figura de Marcel Kittel y su temprana retirada. Y veíamos precisamente el por qué es importante hacer un buen trabajo de imagen y marca personal cuando estás en tu “prime”, aprovechar al máximo tu carrera deportiva.

La carrera de Derrick Rose ha sido una montaña rusa. Ha pasado de ser el MVP más joven de la historia y el nuevo Michael Jordan, a ser un jugador roto por las lesiones y al que el 98% de la gente daba por acabado. Ha pasado de estar agotado mentalmente y a un paso de la retirada, a resarcirse y ser un jugador de gran valor en la liga, además de uno de los jugadores más populares y queridos.

Aquí es dónde queremos centrar el artículo y poner nuestro foco de atención, en cómo las lesiones afectan directamente a la imagen de los deportistas. Además de las historias que hay detrás de éstos. Aunque en el caso de Rose, sabemos que la suya está marcada por la precocidad (MVP más joven de la historia) y las lesiones.

Un jugador con tendencia a lesionarse podemos decir que tiene dos hándicaps en su contra: en lo deportivo y en su imagen. Para el equipo que lo contrate supone un riesgo, además de causar un impacto negativo en los medios y los aficionados. Salvo que el jugador acabe fichando por un equipo que en condiciones normales no lo podría fichar.

Ejemplos hay muchísimos. Dos de ellos muy cercanos los tenemos en el fútbol, en los dos grandes equipos de LaLiga: Gareth Bale y Ousmane Dembélé. En ambos casos, su imagen se ha visto perjudicada por más factores además de las lesiones. Pero está claro que éstas les han hecho mella, y con el paso del tiempo se les ha acabado poniendo esa etiqueta que ningún jugador quiere.

“Jugadores de cristal”.

 

EDEN HAZARD Y SU TEMPORADA EN EL REAL MADRID:

 

Si eres un jugador de cristal, tu valor en lo deportivo baja considerablemente. Pero si además no haces un buen trabajo de comunicación, también va a bajar en el lado de la imagen. Es importante que el jugador o deportista que sufre un problema de lesiones o bien una lesión de gravedad, lo explique con naturalidad y hable sobre ello.

Esto mismo lo comentaba en el post de Ronaldo. Otro buen ejemplo que me viene a la cabeza ahora es el de Santi Cazorla. O el caso bastante reciente de Álex Abrines en el baloncesto, aunque no fuera exactamente una lesión como tal. Pero la idea es siempre la misma: comunicar.

Si las lesiones juegan en tu contra y te cuelgan esa etiqueta, está bien. A nivel mediático funciona así, los medios y la prensa dudarán de ti, igual que muchos aficionados. Habrá quienes digan que ya no sirves, que estás acabado. Pero con una buena comunicación, con una buena prensa, las críticas serán más favorables.

En el caso de Derrick Rose, él tuvo algo que jugó claramente a su favor y que muy pocos jugadores o deportistas tienen. Rose, en el momento de lesionarse de gravedad, era uno de los mejores jugadores de la liga.

 

DERRICK ROSE EN SU TEMPORADA MVP:

 

Parte II

D-Rose era un talento fuera de lo común, siendo nombrado MVP de la temporada regular con tan solo 22 años. Y con la camiseta de los Bulls de Jordan. Su llegada a la NBA había tenido un impacto brutal a todos los niveles, no digamos ya en la ciudad de Chicago.

Por desgracia para la gran mayoría de jugadores, llegar al nivel en el que estaba Rose en ese momento, es prácticamente imposible. Como siempre digo, son unos pocos elegidos los que llegan a estar entre los mejores en sus respectivos deportes. Si no estás entre ellos y entra en juego el factor de las lesiones, tienes un problema mayor del que pueden tener las llamadas estrellas.

Derrick Rose era una de ellas, uno de esos elegidos que han sido tocados por la varita. Pero de la noche a la mañana, vio cómo las lesiones lo eligieron a él. A pesar de las enormes expectativas que se generaron con su regreso, éste nunca llegó. No como el regreso que la mayoría de la gente esperaba.

Las lesiones cambiaron su carrera por completo y con el tiempo pasó a convertirse en un jugador normal. Aunque a ojos del mundo, Derrick Rose era un jugador acabado.

Cuando un jugador como Rose sufre una lesión de gravedad, su regreso despierta unas expectativas a la altura del jugador que es o era antes de lesionarse. Esto es lógico, los periodistas y aficionados esperan grandes cosas de ese jugador. Como digo, si tiene el rol de estrella, sigue siéndolo en su regreso a las canchas.

Otra cosa diferente es cuando éste se produce, cuando se suceden los partidos y la temporada avanza. Cuando el rendimiento del jugador no es el de antes y otras lesiones aparecen, o los problemas físicos son una constante. Entonces, el impacto negativo a nivel mediático y de imagen es mayor en el jugador estrella que en un jugador de rango medio de la liga. Así ocurrió con Derrick Rose.

Después de la primera lesión grave que tuvo en aquellos playoffs de 2012, Rose se perdió toda la temporada siguiente. Y en su temporada de regreso, cayó lesionado de nuevo después de jugar tan solo 10 partidos. Adiós a la temporada y vuelta a empezar.

 

LA LESIÓN QUE CAMBIÓ LA CARRERA DE ROSE:

 

En total, fueron 2 temporadas prácticamente en blanco. Y cuando volvió a jugar con cierta continuidad de nuevo, el nivel de Derrick Rose era el de un jugador normal. Un buen jugador, pero no un jugador franquicia o un All-Star.

El hecho de ser un jugador franquicia y una estrella de la liga antes de las lesiones, hicieron que mucha gente dijera de él que era un jugador acabado. Esto es así en el mundo del deporte, cuanto más alto llegue el deportista o jugador, más se tiende a caer en la exageración. Su imagen está más expuesta públicamente y el foco mediático, como es lógico, apunta a él o ella.

Así ocurrió con Rose, aunque en su caso también se sumó un factor externo a lo deportivo. Adidas, su patrocinador, contribuyó de forma notable a hacer de su vuelta a las canchas un acontecimiento único y grandioso. El regreso de Derrick Rose generó un hype enorme en todo el mundo, al punto de ser seguramente uno de los regresos más esperados en la historia del deporte.

 

«THE RETURN», LA CAMPAÑA DE ADIDAS SOBRE LA VUELTA DE ROSE:

 

La campaña que hizo Adidas después de aquella primera lesión grave de Rose, ayudó a elevar el hype que ya de por sí despertaba el jugador. Adidas había firmado un súper contrato con el base de 185 millones de dólares por 13 años.

Aquel contrato significaba atar al jugador a muy largo plazo, prácticamente para toda su carrera deportiva. En el contrato, se contemplaban unos bonus que podían elevar esos 185 millones hasta los 250 millones de dólares. En aquel momento, era el contrato de zapatillas más alto de la historia.

La apuesta que hizo en ese momento Adidas, como bien decía el eslogan que utilizaba la marca durante aquellos años, fue un all in por Rose. Adidas, a diferencia de Nike por ejemplo, contaba con muy poca presencia en jugadores de la NBA. En vez de optar por diversificar su estrategia de patrocinio, lo apostaron todo a un jugador: Derrick Rose.

A toro pasado, nunca mejor dicho, es muy fácil decir que se equivocaron. La estrella de los Bulls se lesionó de gravedad apenas unos meses después de firmar ese megacontrato. Y aunque durante la primera lesión, desde la marca lo hicieron genial con la campaña #TheReturn, lo cierto es que la vuelta no salió bien.

Lo que Adidas sí hizo bien fue llevar a cabo aquella campaña, ya que habían invertido mucho dinero en el jugador. El hype luego jugó en su contra, cierto. Tanto de Rose como de la propia Adidas. Porque cuando las expectativas son muy altas y no se cumplen, luego la decepción es enorme. Pero Adidas tenía que hacer lo que hizo.

Todo esto, lesiones y campaña de regreso fallida, dañó mucho la imagen de Derrick Rose y su marca personal. La marca Rose pasó a ser percibida como una marca perdedora. De hecho, en el contrato que le firmó Adidas, el base tendría su línea de zapatillas exclusiva y marca personal: las zapatillas D-Rose.

Como podrás imaginar, las zapatillas no vendieron como Adidas había previsto cuando firmó el contrato con el jugador. La marca D-Rose fue perdiendo valor con el paso del tiempo y la sucesión de lesiones, y no podía competir con las de otras súper estrellas de la liga. Como explicábamos antes, el valor deportivo del jugador bajó y su imagen se vio afectada por ello.

Adidas vio cómo su gran apuesta se pasaba más tiempo fuera de las canchas que en ellas. Después de casi 2 años en blanco, Rose no era el de antes. Las lesiones habían acabado con aquel base explosivo y eléctrico como pocos, un portento físico de la naturaleza que parecía imparable. El MVP más joven de la historia se había esfumado y no parecía que pudiera regresar nunca más.

Para muchos, Derrick Rose estaba acabado.

 

DERRICK ROSE & ADIDAS, POR JUANDI TRIPLISTA:

 

Parte III

Derrick Rose era el llamado a suceder a Michael Jordan como el nuevo rostro de la franquicia de Chicago Bulls. Habían pasado muchos años desde que Jordan dijera adiós a Chicago, pero hasta entonces los Bulls habían pasado por la liga con más pena que gloria. Hasta la llegada de Rose.

La decisión de Adidas de firmar ese contrato tenía sentido. Era uno de los jugadores de moda, un talento precoz que ya había hecho historia coronándose como el MVP más joven de la NBA. Y jugaba en los Chicago Bulls, una de las franquicias históricas de la liga. Sin duda, uno de los equipos más famosos y reconocidos mundialmente.

Si haces un TierMaker de las franquicias NBA, los Bulls estarán en el escalón más alto. Todo gracias a un tal Michael Jordan.

 

TIERMAKER DE DRAFTEADOS DE LAS FRANQUICIAS NBA:

 

Si Derrick Rose se hubiera convertido en el nuevo Michael Jordan, hoy aplaudiríamos la apuesta de Adidas y diríamos que son unos genios. Pero independientemente del resultado, es cierto que una decisión a tan largo plazo conlleva un riesgo muy elevado. Tanto en lo deportivo como en lo económico.

Aquí en España sorprende mucho ver a un equipo o a una marca firmar un contrato por 8, 10 o 13 temporadas. No es algo común, a diferencia de Estados Unidos. Ni mucho menos soy un experto en el deporte estadounidense, pero sí tengo entendido que allí es más habitual ver este tipo de contratos. Lo que podríamos llamar “contratos franquicia”.

Hace ya tiempo veía el caso de un jugador de béisbol norteamericano, Bryce Harper, que firmaba el contrato más grande en la historia de la MLB. Harper, de 26 años, firmaba con los Philadelphia Phillies por 330 millones de dólares y 13 temporadas.

Precisamente 13, como el contrato de Adidas y Derrick Rose. Un número que no trajo suerte en el caso de Rose y que por el bien de la franquicia de béisbol de Filadelfia, esperemos que no corran la misma suerte. Desde luego no me parece un buen número para poner en un contrato XD.

Números aparte, choca ver este tipo de acuerdos a tan largo plazo. Un contrato con el que vincular toda la vida deportiva de un jugador a una marca (caso Rose) o a un equipo y una ciudad (caso Harper). Y aunque supone un gran riesgo como hemos visto en el caso de Rose, también supone un gran incremento en el valor de marca de la marca, valga la redundancia.

Para una marca como Adidas, Nike o Puma, conseguir firmar a un jugador estrella por muchos años supone una muestra de fuerza y poderío de la marca. Su valor aumenta y su imagen se refuerza mucho más de lo que lo haría con un contrato común por 4 o 5 temporadas. Esto es lo mismo para Mizuno, Joma o Kelme, o para un equipo de fútbol o una franquicia de la NBA o la MLB.

Personalmente, creo que es cuestión de acierto y saber elegir bien. Porque creo que no todos los jugadores encajan a la hora de hacer una apuesta a tan largo plazo. Pero en un mundo del deporte tan mercantilizado y en el que prima tanto la parte del negocio, ver apuestas así supone una grata sorpresa. La lealtad y la fidelidad a una marca, a unos colores, a un escudo, a una ciudad.

La de Adidas y Derrick Rose no ha sido una historia de éxito. Ni seguramente fuera una historia bonita durante los años más oscuros en la carrera del jugador. Aquel all in que lanzaron en 2012 no resultó ganador. La de Rose no fue la mano ganadora que todo el mundo esperaba, pero el futuro nos dejaría una de esas historias de lucha y superación que tanto nos gustan en el deporte.

Cada deportista tiene su historia, pero está claro que hay algunas que son mejor que otras. Cuando tienes una historia potente que contar, tienes un plus respecto a otros deportistas. El atractivo e interés que despiertas en la prensa y los medios es mucho mayor. Y esto es lo mismo con los aficionados y las marcas.

A todos nos gustan las buenas historias. Las que van más allá del juego en sí, de los títulos y las victorias. Historias que emocionan y nos llenan de motivación. La de Derrick Rose es sin duda una de ellas.

Después de ser traspasado a una franquicia perdedora como los Knicks, la estrella de Rose se apagó. Cuando el equipo de tu vida te traspasa a uno de los peores equipos de la NBA, por muy histórico que éste sea y por mucho mercado que tenga, tu imagen se ve perjudicada. Pasas a ser una apuesta perdedora. Tu imagen siempre quedará asociada al equipo en el que juegues, en mayor o menor medida.

Al año siguiente de jugar en Nueva York, Derrick Rose tocó fondo. “Jugó” en los Cavaliers de Lebron y en los Minnesota Timberwolves, y lo pongo entre comillas porque prácticamente no pudo jugar debido a las lesiones. 16 partidos con los Cavs y 9 con los Wolves. Un año negro en el que el base vio cómo las lesiones y los constantes problemas físicos volvían a cebarse con él.

Más tarde se supo que Rose estuvo a punto de decir adiós ese mismo año. La idea de la retirada estuvo rondando en su cabeza. Las lesiones habían minado la moral del jugador hasta tal punto que, con solo 29 años, pudo haberse despedido del baloncesto. Por suerte no sucedió y Derrick Rose decidió seguir jugando.

Lo que vino después es la historia actual, con un Rose recuperando un gran nivel de juego y siendo pieza importante en sus equipos. Cuando nadie daba un duro por él, hizo una temporada que impresionó a todo el mundo. Y este año en Detroit confirmó lo que vimos la temporada pasada: Derrick Rose is back.

En los Pistons, lo hemos vuelto a ver metiendo canastas ganadoras sobre la bocina. Ha tenido la mejor racha anotadora de su carrera, llegando a sumar 20 puntos o más en 11 partidos consecutivos. Su juego lo ha llevado a ser un jugador deseado en el mercado por equipos aspirantes al anillo.

Por supuesto, la imagen y marca personal de Rose ha cambiado por completo en estos 2 años. Mientras que su juego lo ha hecho volver a ser un jugador valioso en el mercado, su historia lo ha convertido en uno de los jugadores más populares y queridos de la liga. La marca D-Rose vuelve a ser una marca ganadora y atractiva para el público.

 

POR QUÉ TODO EL MUNDO QUIERE A DERRICK ROSE, POR URIHOOPS:

 

Ahora, tener a Rose en tu equipo significa contar con uno de los jugadores más carismáticos y admirados de la NBA. Un jugador que vende entradas y camisetas, que atrae patrocinadores y que, en definitiva, aumenta el valor de la franquicia.

Para cualquier de ellas, no es lo mismo tener a George Hill o Rajon Rondo que a un jugador como Derrick Rose. Más allá de llevar el cartel de MVP más joven de la historia, Rose es uno de los héroes actuales de la liga. Por una historia de superación y lucha con final feliz que ha enamorado a la gente.

Por eso Derrick Rose es uno de los jugadores más votados para el All-Star y todo el mundo quiere verle ganando el anillo. Sería el final perfecto a la historia de este jugador al que las lesiones estuvieron a punto de forzar su retirada. Pero su voluntad y fortaleza lo trajeron de vuelta al baloncesto.

La historia de Rose es una historia de amor por su deporte. Una historia que nos dejó una de las noches más épicas y emotivas que se recuerdan en la NBA. Y como no podía ser de otra manera, las imágenes dieron la vuelta a todo el mundo.

Frente a los Utah Jazz, en el que debía ser solo un partido más de temporada regular, Rose metía 50 puntos y daba la victoria a su equipo en un partido ya histórico. Al final de éste, rompía a llorar. 6 años después habíamos presenciado el regreso de Derrick Rose.

Simplemente hoy he tenido la noche. Y llevaba mucho tiempo esperándola.

La espera había valido la pena.

 

DERRICK ROSE Y SU PARTIDO HISTÓRICO DE LOS 50 PUNTOS FRENTE A UTAH JAZZ:

 

Imagen tomada de Marcador.do

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Álex Delgado

Álex Delgado

Ayudo a Deportistas profesionales con su Comunicación, Imagen & Marca Personal. Después de más de 20 años jugando a fútbol sala, ahora corro y doy pedales. Deporte y naturaleza como estilo de vida.

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