Peter Sagan, imagen de Pinterest

Peter Sagan, el ciclista más mediático de la década y un deportista icónico

Hay deportistas que marcan un antes y después en sus deportes, que trascienden más allá de éstos sea cual sea su disciplina. Nombres que se convierten en iconos y elevan su deporte a otro nivel mediático y de popularidad, tal vez desconocido hasta su llegada. En el ciclismo, Peter Sagan ha sido ese nombre durante los últimos 10 años.

Hablar de Peter Sagan es hacerlo de algo más que un ciclista muy exitoso. Era un nombre que tenía que estar sí o sí en el blog. Hay artículos que tarde o temprano iban a formar parte de él, como es el caso del último que escribí. Y el de Peter Sagan también estaba marcado en rojo.

Como digo en el título, Sagan ha sido el ciclista más mediático de la década. Sus éxitos y conquistas deportivas han venido acompañadas de una imagen que lo ha hecho un ciclista muy popular y seguido. Peter Sagan ha conquistado victorias y trofeos a la par que seguidores. Los aficionados han caído rendidos ante el carisma de Sagan, convertidos para la causa.

Es cierto que sin todos los éxitos y victorias logradas, Sagan no sería el ciclista que es. Pero seguiría siendo uno de los ciclistas más populares y mediáticos, de eso no hay duda. No hubiera tenido la misma repercusión y alcance, pero hubiera acabado conquistando al público de igual forma.

Su personalidad divertida y autenticidad han sido siempre parte sine qua non de su esencia y carácter. El sentido del humor, divertirse encima de la bicicleta y hacer partícipe de ello al público, y decir lo que piensa han sido rasgos distintivos de Sagan. Lo han hecho diferenciarse en su deporte y han dado forma a una marca personal única y diferente.

 

LAS CLAVES DEL MARKETING DE PETER SAGAN, POR PABLO ORDORICA:

 

Peter Sagan es un ciclista con una marca personal que brilla con luz propia. Su imagen se caracteriza por esa mezcla entre diversión y rebeldía que tan bien funciona a nivel de marketing. No hay mejor ejemplo que el protagonista del último artículo, Valentino Rossi.

Como en el caso de Sagan, Valentino Rossi siempre se ha diferenciado por su carácter divertido y sentido del humor, así como el sentido del espectáculo que tiene. Tanto él como Sagan tienen un sentido del espectáculo de sus deportes que pocos deportistas tienen. En ese sentido, valga la redundancia, sus irrupciones fueron toda una revolución a nivel mediático, y cambiaron la forma de entender la competición que había hasta entonces.

Mientras Rossi celebraba sus victorias disfrazándose de preso o jugando con bolos humanos, Sagan lo hacía imitando a Forrest Gump o haciendo un caballito. Aunque para caballito el de Robbie McEwen ganando en el Tour de Francia 2004, secándose el sudor después de tan atrevida maniobra XD.

Los caballitos siempre han sido marca personal de Sagan, deleitando a los aficionados con su habilidad y destreza. El público disfruta viéndolo hacer un caballito mientras sube un puerto y no compite por la etapa. Sagan se divierte con ello, disfruta del ambiente y del público e interactúa con él. Como digo, él y Rossi comparten algo más que las victorias y éxitos que han logrado en sus deportes.

Me parece que no hay mejor comparación posible, son dos deportistas que han marcado un antes y después en sus deportes. Ambos han sido superestrellas mediáticas más allá del ciclismo y de MotoGP. Esto, unido a sus logros y hazañas deportivas, les han convertido en iconos del deporte. Deportistas que perdurarán en la memoria de la gente, más allá de los libros de historia y las estadísticas.

Tanto Peter Sagan como Valentino Rossi han sido los mejores embajadores que un deporte puede tener. Su sola presencia genera un interés y atracción mediática de gran valor para sus deportes. Para las competiciones y eventos, para los equipos y patrocinadores, para los medios de comunicación y para los propios deportistas. Todos ganan teniendo superestrellas a bordo como Peter Sagan o Valentino Rossi.

La temporada pasada, Sagan fue embajador de la carrera por excelencia del país de Rossi. El Giro de Italia contó por primera vez con la presencia del ciclista eslovaco, que hizo de embajador de la carrera. El Giro utilizó como reclamo publicitario a uno de los mejores rostros del ciclismo en la actualidad.

Tener a Peter Sagan en el papel de embajador fue una gran acción de marketing y promoción para la carrera. Los vídeos que hicieron fueron muy originales, y encajaron a la perfección con la imagen y marca personal de Sagan. Mi favorito: el chef Sagan dándole un manotazo a un cliente que iba a ponerle queso al plato XD.

 

EL GIRO DE ITALIA CONVIERTE A SAGAN EN COCINERO:

 

Dejando a un lado a Valentino Rossi, Italia y la pasta, lo cierto es que Sagan no solo se ha diferenciado por sus sentidos del humor y del espectáculo. Gran parte de su carisma se debe a una personalidad auténtica y original, que lo hace un ciclista único y diferente.

Sagan dice lo que piensa, y no entiende de normas no escritas y el corporativismo que vemos en muchos deportistas a la hora de comunicar. No deja indiferente nunca, o le quieres o le odias. Aunque son muchísimos más los primeros que los segundos.

Ésta es la clave del éxito de su marca personal, un deportista con una personalidad e imagen que no deja indiferente y polariza; pero que tiene a (casi)todos los aficionados de su lado.

Ponemos este “casi” entre paréntesis porque, obviamente, algunos haters hay. Es uno de los ciclistas más mediáticos que ha habido en el ciclismo, es imposible que no los tenga. Sagan tiene un perfil mediático muy alto por su personalidad y carácter, que es uno de los ejes de posicionamiento de la marca personal del deportista. Y cuando estás dentro de ese grupo, lo normal es que sumes seguidores y detractores por igual. O, al menos, de forma más o menos parecida.

El suyo no es el caso de deportistas como Leo Messi, Andrés Iniesta, Pau Gasol, Ricky Rubio, Roger Federer, Rafa Nadal, etc. Deportistas que tienen un perfil más discreto y prudente, que por lo general gustan a todo el mundo.

O ciclistas como algunos de los que salen en este blog, véase Alejandro Valverde, “Purito” Rodríguez, Richard Carapaz, Enric Mas, etc. El caso de “Purito” sí que guarda cierto parecido con el de Sagan, pero no los situaríamos en el mismo grupo en cuanto a perfiles mediáticos.

Como digo, Peter Sagan tiene ese punto de rebeldía y descaro que lo convierten en un ciclista con un perfil mediático muy alto. De hecho, podríamos decir que es un rara avis en el ciclismo. Ésta tal vez sea la razón de por qué Sagan gusta tanto al público, aunque la teoría diga otra cosa. En un deporte en el que perfiles como el de Sagan no son muy comunes, los aficionados agradecen ver a alguien como él.

Eso y ganar todo lo habido y por haber: 3 arcoíris seguidos, 12 etapas del Tour de Francia, la París-Roubaix, el Tour de Flandes, 17 victorias en GV y más de 100 como profesional.

A la gente le gusta estar del lado que gana, y ese es el lado de Peter Sagan.

 

EL RAP DE PETER SAGAN, POR BEMANCIO:

 

Parte II

A lo largo de su carrera, Peter Sagan ha dado forma a un palmarés increíble. Ya en su primera temporada en la élite se hizo con sus primeras victorias. Al año siguiente debutaría en La Vuelta ganando 3 etapas, en su 1ª participación en una GV. Un año después, debutaba en el Tour consiguiendo otras 3 victorias de etapa y la clasificación por puntos. El maillot verde sería suyo durante 5 años seguidos.

Enumerar todos los triunfos y conquistas del ciclista eslovaco daría para un artículo entero. Sagan ha sido una máquina de ganar, ha sumado victorias prácticamente allí dónde ha corrido. Además de hacer suyo ese maillot verde al que le ha dado un valor más alto del que tenía hasta entonces.

Esto es algo que vimos de forma muy clara el año pasado en el Tour de Francia, con Sagan y todo su equipo luchando a muerte por ganar la clasificación por puntos. Que yo sepa, ésta siempre había sido una clasificación secundaria en la carrera, pero lo que vimos en el pasado Tour no fue así.

Sagan ha puesto en valor el maillot verde del Tour de Francia, le ha dado un mayor prestigio y repercusión. Y aunque finalmente no pudo lograrlo y se lo llevó Sam Bennett, Sagan lo peleó hasta el final.

Además de ser el ciclista más mediático de la década, también ha sido el rey del maillot verde durante el mismo lapso de tiempo. Después de ganar 5 seguidos, lo perdió el año que fue descalificado de la carrera por su maniobra con Cavendish. La temporada siguiente recuperó su prenda favorita, repitiendo un año después. Llevaba 7 maillots verdes prácticamente seguidos cuando lo perdió el año pasado. Nadie le había ganado hasta la fecha.

 

PETER SAGAN, EL HOMBRE RÉCORD DEL MAILLOT VERDE EN EL TOUR:

 

Sam Bennett fue el ciclista que logró derrotar a Sagan y arrebatarle el que hasta entonces había sido su maillot. Aunque Sagan ya no gane tanto como antes (ya tiene 31 años), lo más seguro es que lo veamos de nuevo a la carga por él.

Lo mismo que le ocurrió en el Tour de Francia con el maillot verde y Sam Bennett, le pasó en el Giro de Italia con la maglia ciclamino y Arnaud Démare. Sagan debutó en el Giro logrando una gran victoria de etapa, pero lo cierto es que perdió su batalla contra Démare por la clasificación por puntos.

La lucha y coraje que mostró en ambas carreras, me recordó en parte a la temporada 2015 y su Tour de Francia. Y es que la figura de Sagan no se ha hecho grande solo por sus victorias, sino también por sus derrotas.

Esto es algo de lo que hablé en el artículo de “Purito” Rodríguez, no hay mejor ejemplo que el suyo. Hay momentos y carreras épicas que se quedan grabadas en la memoria, que acaban ocupando un lugar destacado en la historia del deporte. Y aunque se dice normalmente que el que gana se lleva toda la gloria, hay veces que no es así. La figura del que pierde también se hace más grande y acaba formando parte de un momento histórico e icónico.

El de “Purito” es un gran ejemplo, pero se me ocurren muchos más: Ronaldo Nazário, Leo Messi, Roberto Baggio, Felipe Massa, Fernando Alonso, Sete Gibernau, Valentino Rossi, LeBron James, etc.

En el ciclismo, el de Jan Ullrich es otro buen ejemplo. O si nos vamos a una época más actual, tenemos que nombrar a Nairo Quintana. Aunque no hay ejemplo más reciente que el de Primoz Roglic en el pasado Tour de Francia.

El caso de Peter Sagan guarda muchos paralelismos con el de algunos deportistas de los que he nombrado. Algunos de ellos han sido los mejores de su época y están entre los mejores de la historia de sus deportes. Pero en algún momento de sus carreras, les ha tocado el papel de perdedor y vivir la cara amarga de la derrota.

 

SAGAN Y LA MILÁN-SAN REMO 2013, UNA DERROTA QUE AÚN DUELE:

 

Ronaldo en el Mundial 98, Messi en el de 2014 o Roberto Baggio en el de Estados Unidos 20 años atrás. Massa y el final de Interlagos 2008, Alonso en el mismo circuito en 2012 o Abu Dabi 2010. Gibernau y sus dos subcampeonatos contra Rossi, el propio Valentino y el final del Mundial 2015. LeBron y sus 2 finales perdidas seguidas contra los Warriors. Ullrich contra Armstrong en el Tour, Quintana contra Froome en el mismo escenario una década después.

Peter Sagan está con todos esos nombres, no tanto por una derrota en concreto, sino más bien por repetir segundos puestos en varias ediciones del Tour de forma consecutiva. En especial, a destacar el de 2015 con hasta 5 segundos puestos y 2 terceros, con un total de 0 victorias de etapa.

Durante aquel Tour, Sagan protagonizó uno de esos momentos épicos que se recuerdan con el paso del tiempo y quedan marcados en la carrera del deportista. En la 16ª etapa, con final en Gap, el ciclista español Rubén Plaza se hacía con la victoria después de un ataque subiendo el último puerto. Por detrás, Peter Sagan llegaba en 2º puesto tras protagonizar un descenso de los que quedan para la historia.

Aquel día era la tercera etapa seguida en la que Sagan se metía en la fuga. Sagan seguía insistiendo en buscar un triunfo de etapa que se le resistía. Esta vez fue Rubén Plaza quién le privó de lograrlo. Pero Sagan lo intentó hasta el final, lanzándose en persecución del español en un descenso de locos.

El descenso de Sagan en aquella etapa ya forma parte de la historia reciente del Tour, así como de la carrera de Sagan. Uno de esos descensos que sufres y disfrutas a partes iguales. Una sensación de alivio recorre tu cuerpo cuando acaba, pero sonríes por haber visto tal espectáculo y piensas “qué bueno es este tío”.

Rubén Plaza consiguió la gran victoria de su carrera deportiva. El por entonces ciclista de Lampre logró su mejor victoria, en la mejor carrera posible. Y lo hizo a los 35 años, repitiendo triunfo de etapa en la Vuelta a España aquel mismo año. Pero su victoria en el Tour quedó para la historia, gracias al ciclista que llegó en segundo lugar.

Peter Sagan sumó su quinto 2º puesto, yéndose finalmente de vacío en aquel Tour de Francia. En 2014 tampoco había podido ganar etapa, y éste era el décimo 2º puesto desde su último triunfo. Se hablaba entonces de la maldición del 2º puesto.

Si aquella fue la gran victoria de la carrera de Rubén Plaza, diría que fue la gran derrota de la carrera de Peter Sagan. Porque una vez más, Sagan volvía a perder. Ese superciclista con un talento descomunal llamado a marcar una época, se había acostumbrado a perder. Y aunque en aquella etapa volvió a caer derrotado y llegó en ese maldito 2º puesto, lo hizo a lo campeón: con un descenso de época, arriesgando como nunca, golpeándose en el pecho al entrar en meta.

Hay derrotas que hacen grande a un deportista, y ese también es el caso de Peter Sagan.

 

EL FAMOSO DESCENSO DE SAGAN EN EL TOUR 2015, CON VICTORIA DE RUBÉN PLAZA:

 

Parte III

Si de momentos icónicos hablamos, al otro lado de la balanza tenemos los 3 Mundiales ganados por Sagan. El campeón eslovaco es el único ciclista en la historia que ha logrado ganar 3 Mundiales seguidos. Y aún está a tiempo de convertirse en el ciclista con más Mundiales si logra el 4º. Si lo consigue, es muy probable que esa pase a ser la gran victoria de su carrera y su momento más icónico.

Pero mientras llega esa victoria o no, debemos destacar en lo más alto su triunfo en el Mundial de Richmond, Estados Unidos. Aquel fue su primer maillot arcoíris y lo hizo después de su año maldito: 2015.

En la temporada de los 5 segundos puestos en el Tour de Francia, incluido el de aquella famosa etapa con final en Gap, Peter Sagan ganaba el Mundial. Sagan rompía así la maldición del 2º puesto y lo hacía a lo grande, ganando la mejor carrera de 1 día que un ciclista puede ganar.

Su ataque en los últimos 3 km de la prueba fue el bueno. El grupo no le pudo dar caza y Sagan llegó en solitario a meta, no sin sufrimiento, sonriendo incrédulo ante lo que acababa de conseguir. No tanto por el triunfo en sí, sino por lograrlo después de todos esos segundos puestos. Había buscado tantas veces la victoria sin que se le diera, que parecía increíble que la encontrara en forma del Mundial. El destino lo quiso así y Sagan alzaba los brazos agradecido por ello.

 

LA VICTORIA DE PETER SAGAN EN EL MUNDIAL DE RICHMOND 2015:

 

Además de dejar una de las mejores imágenes del ciclismo en los últimos años, Peter Sagan aprovechaba su triunfo para darle visibilidad a la difícil situación de Europa y los refugiados: “Para mí es una gran motivación ganar aquí el Mundial y poder hablar de la difícil situación que vivimos en Europa. Tenemos que cambiar como población mundial. La situación es difícil y espero que siendo ejemplares en el deporte podamos ayudar a construir un mundo mejor.”

Después de su victoria en Richmond, el maillot arcoíris fue suyo durante 3 años seguidos. Sagan lo defendió con éxito en Doha y volvió a hacer lo mismo 1 año después en Bergen, Noruega. Allí batió al ciclista de casa Alexander Kristoff, y se convirtió en el único ciclista en ganar 3 Mundiales seguidos. Peter Sagan hizo suyo el maillot arcoíris, igual que hizo con el maillot verde del Tour de Francia.

En 2018 Sagan finalmente dejó de vestir el arcoíris. En un recorrido que no se ajustaba a sus características, no tuvo opción de revalidarlo una vez más. Alejandro Valverde se hizo con un triunfo épico, convirtiéndose así en el digno sucesor de tan deseada prenda. Peter Sagan, como gran campeón que es, subió al podio a entregarle el maillot arcoíris a Valverde.

El gesto de Sagan no solo habla de su deportividad o clase fuera de la bicicleta. También es un gesto que para el ciclismo y el deporte vale oro. Por la repercusión tan positiva que conlleva, por el significado que tiene y los valores que refleja. Es una imagen de gran valor para cualquier deporte, y esto sabemos que luego se traduce en más marcas interesadas en formar parte de él. El ciclismo sabe mucho de esto, después de los años oscuros marcados por el dopaje.

Me viene a la cabeza ahora mismo la imagen del podio del GP de España 2012 de F1. En el circuito de Montmeló, el piloto venezolano Pastor Maldonado se hacía con su primera y a la postre única victoria en F1. Fernando Alonso y Kimi Räikkönen le escoltaban en el podio. Al acabar la ceremonia del champán, a iniciativa de Alonso, lo alzaban entre ambos dejando una imagen muy bonita para todos los aficionados.

Ahora que estamos ante la llegada de una nueva generación en el ciclismo, parece que el nombre de Peter Sagan ha quedado en un segundo plano. La nueva generación ha irrumpido con mucha fuerza, con ciclistas como Pogacar, Evenepoel, MVDP, Van Aert, Hirschi, Pidcock, etc. Pero aunque ahora sean algunos de los nombres de moda en el ciclismo, mucho tienen que recorrer para acercarse a la figura de Peter Sagan.

Quizás alguno de ellos lo llegue a superar y se convierta en el nuevo Eddy Merckx, con el tiempo lo veremos. Pero si a cualquiera de ellos les dicen que serán el nuevo Peter Sagan, todos firmarían ahora mismo. Y no solo hablamos del palmarés, sino del lado mediático y el hecho de convertirse en un deportista icónico.

Peter Sagan ha sabido trabajar muy bien su imagen, tanto en todo lo que rodea la competición y la relación con la prensa, como en el mundo digital. Su aparición en el ciclismo de élite coincidió con la era de las redes sociales, y supo darse cuenta de la importancia que tienen éstas para la figura del deportista.

En ellas cuenta ahora con un total de más de 4 millones de seguidores, sumando Instagram (1’8M.), Twitter (942k) y Facebook (1’5M.). Como podrás imaginar, Sagan es una bomba de marketing para su equipo. Ha sido el ciclista franquicia del BORA durante todos estos años, dentro y fuera de las carreras. Para las marcas y patrocinadores del equipo no hay nadie mejor para vender sus productos.

Este año acaba contrato y si finalmente no renueva, el equipo que logre convencerlo se hará con un fichaje que va mucho más allá de lo deportivo. Su fichaje ofrece un rédito a nivel mediático y de marketing para cualquier equipo que, sumado al ciclista que es, elevan su caché y valor de mercado.

Esto es algo que cada vez cobra más importancia en la actualidad, especialmente en deportes en los que el papel de las marcas es vital, como es el caso del ciclismo. Las marcas y patrocinadores tratan de lograr el máximo beneficio posible de su inversión en el equipo, no están ahí por amor al arte.

Por mucho que apuesten por un deporte, que estén conectados a él por su filosofía y valores, éste tiene que ser rentable. Y lo mismo en cuanto a equipos se refiere; cuanto mayor atractivo tenga un equipo para las marcas, más posibilidades de que éstas permanezcan a su lado o nuevas quieran unirse.

Además de sus redes sociales, la presencia digital de Peter Sagan no solo se limita a ellas. Tiene página web, en la que podemos ver los siguientes contenidos: trayectoria y logros conseguidos a lo largo de su carrera, noticias de actualidad sobre su actividad en las competiciones, vídeos de su canal de YouTube (sí, también tiene canal de YouTube) y su tienda online en colaboración con una marca deportiva.

Como ves, Sagan tiene una imagen digital que va más allá de las redes sociales. El hecho de tener su página web con una sección de noticias, le ayuda de cara a los medios de comunicación. Además, en su página web puede comercializar su marca personal, con la que poder sacar desde una línea de ropa de calle, ropa de ciclismo o una marca de bicicletas. Por ejemplo, como ha hecho recientemente Alberto Contador o hizo en su momento Mario Cipollini.

La gran ventaja sobre esto, creo que lo hablaba en el artículo de Marcel Kittel. Y es que no es lo mismo que el deportista lance su marca cuando está en activo y figura en el primer plano mediático, cuando está en el “prime” de su carrera deportiva; a que lo haga cuando ya no consigue los resultados de antes o una vez se ha retirado. En esto Peter Sagan y su equipo de imagen y marketing lo están haciendo muy bien.

Si todo esto te sabe a poco, Sagan también tiene su libro autobiográfico, “Sagan. Mi Mundo”. Un libro sobre la figura de Peter Sagan y su gesta de ganar 3 Mundiales seguidos. Gesta que merecía ser contada en primera persona por el bueno de Sagan.

Por último, no podía acabar el artículo sin hablar de la caravana de Peter Sagan. Me refiero a su caravana personal, no a la de aquel aficionado en la que Sagan entró a hacer sus necesidades en plena carrera XD.

Sagan cuenta con su caravana propia, decorada con el logo de su marca personal y una frase que define a la perfección su imagen y personalidad: “They laugh at me because I’m different; I laugh at them because they’re all the same”.

 

EL TOUR DE FRANCIA DESDE DENTRO, POR VALENTÍ SANJUAN:

 

Como en el artículo de Daniel Ricciardo y el casco con el que aparece en la foto, el de Peter Sagan y el mensaje de su caravana también es un gran ejemplo del significado de la marca personal del deportista. Ser único y diferente es lo que lleva a éste a ser más reconocido y tener un valor más alto en su deporte. Éste es el caso de Peter Sagan, una de las grandes estrellas en la era moderna del ciclismo.

Como siempre digo, los deportistas son las grandes estrellas de la competición, por encima de equipos, carreras, patrocinadores y medios de comunicación. Sagan es el máximo exponente de ello. Un ciclista con un legado en lo deportivo y emocional que lo hacen eterno. El deporte también son emociones y espectáculo, y Sagan ofrece ambas por igual.

Todo deporte necesita estrellas, más aún con la oferta de ocio que existe en la actualidad. Para el ciclismo, la figura de Peter Sagan ha sido el mejor reclamo posible para el deporte de la bicicleta.

Poco a poco tendrán que ser otros los que asuman ese rol y se conviertan en las nuevas caras del ciclismo. Pero mientras eso pasa, Sagan tratará de agrandar su leyenda y conseguir ese 4º Mundial que nadie ha logrado. Si lo logra, el mundo del ciclismo caerá rendido a sus pies. Una vez más.

A por el 4º, Peter.

 

PETER SAGAN Y LOS MEJORES MOMENTOS DE SU CARRERA:

 

Imagen tomada de Pinterest.

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Álex Delgado

Álex Delgado

Ayudo a Deportistas profesionales con su Comunicación, Imagen & Marca Personal. Después de más de 20 años jugando a fútbol sala, ahora corro y doy pedales. Deporte y naturaleza como estilo de vida.

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