Ricky Rubio y las redes sociales, imagen de MARCA

El hype, las críticas y las redes sociales: ¿y si Ricky Rubio hubiera nacido 10 años después?

En la era de las redes sociales, la imagen del deportista está más expuesta que nunca. El mundo actual no se entiende sin las redes sociales y el deporte no es una excepción. Cada vez tienen más peso, tanto en lo positivo como en lo negativo.

Que las redes sociales han venido para quedarse, es algo que todos sabemos. Ocupan un espacio muy importante en nuestro día a día, vivimos conectados permanentemente a ellas. Hay quienes le dedican más tiempo o menos, pero todos hacemos uso de las redes sociales.

Éste es un tema del que ya hablé en el artículo sobre Fabio Quartararo, pero quería hacerlo más en profundidad. Precisamente, Quartararo es uno de esos supertalentos que irrumpen en la élite siendo muy jóvenes y pasan a ocupar todas las portadas. El hype se dispara con ellos, y las expectativas aumentan con cada buena actuación del talento en cuestión.

Si ha habido un deportista en España que responde a este modelo o ejemplo, ese es Ricky Rubio. Hablamos del jugador precoz por excelencia, un prodigio adelantado a su tiempo. El jugador con más hype del baloncesto español y diría top 3 del basket europeo. Si de talentos jóvenes hablamos, el caso de Ricky Rubio es uno de los más destacados.

Hasta hace un par de meses, Ricky Rubio era el jugador más joven en debutar en la ACB. Lo hizo en 2005, con solo 14 años. Le faltaban 6 días para cumplir los 15. Como podrás imaginar, aquello fue todo un acontecimiento en España.

El récord que estableció por aquel entonces ha durado 16 años. Bassala Bagayoko ha sido el “hombre” que ha superado el récord de Ricky Rubio. O, mejor dicho, el chico. El jugador del Fuenlabrada ha debutado 4 meses antes de que lo hiciera el base catalán.

La historia de Ricky Rubio es de sobra conocida por todos aquellos que seguimos y amamos el deporte. Aíto García Reneses fue el técnico que le hizo debutar, sumándolo al primer equipo aquella temporada. Entrenador mítico del baloncesto español dónde los haya.

El Joventut de Badalona fue el equipo en el que Ricky Rubio empezó su carrera como jugador profesional de baloncesto, y lo hizo a la edad de 15 años. Digamos que su debut fue a los 14, pero su primera temporada a los 15. El caso es que no importa el número sino el hecho.

Mientras los chavales de su edad competían entre ellos cada fin de semana, Ricky lo hacía con profesionales. Un chico que apenas empezaba la adolescencia ya estaba compitiendo en la ACB. Midiéndose a equipos como Real Madrid, Barça, Baskonia, Unicaja, Valencia… O al Akasvayu Girona, con Marc Gasol rompiendo la estadística cada fin de semana por aquel entonces.

Después llegaría el Barça y la NBA, Euroliga incluida en su primer año con el Barça. Hasta la fecha, aquella es la última vez que el Barça se proclamó campeón de Europa. Lástima que no pudieran lograrlo hace tan solo unos días, con Pau Gasol en sus filas.

Ricky también llegó a la NBA desde el Barça, como hiciera Pau unos años atrás. Fue nº 5 del draft, solo dos posiciones detrás de la elección de su compañero de selección. Pero a diferencia de Pau Gasol, él llegó con el cartel de estrella.

 

LOS INICIOS DE RICKY RUBIO EN SU CARRERA:

 

Han pasado ya muchos años de los inicios de Ricky Rubio. Pero no importa los años que pasen, porque su caso es un ejemplo muy bueno para ver cómo ha cambiado el mundo del deporte. Y lo que más nos interesa, cómo afecta esto a los deportistas y a su imagen. Que como podrás adivinar si me has leído otras veces, la comunicación juega un papel clave en todo ello.

Aunque el caso de Ricky Rubio sea único y extraordinario, su ejemplo vale para muchos deportistas que empiezan su carrera profesional. Como digo, el de Ricky es excepcional debido a su inusual precocidad. Pero lo que no es tan inusual es ver como jugadores cada vez más jóvenes llegan al máximo nivel profesional. Esto es una realidad que nos muestra el deporte hoy día y ejemplos hay muchísimos.

El ciclismo, por ejemplo. Justo estaba leyendo hace un rato una entrevista, de un ciclista que está en su primera temporada en profesionales. Y hablaba precisamente de como cada vez se está debutando antes, creando esa sensación de prisa o urgencia entre los más jóvenes. Pogacar, Bernal, Evenepoel, Pidcock… nombres que están irrumpiendo con muchísima fuerza en la élite.

Si de nombres hablamos, hay uno que es mención obligada este año: Pedro Acosta. Su nombre empieza a sonar cada vez con más fuerza, y eso que apenas está en su primer año en el Mundial de MotoGP.

Ya hay quién le compara con Marc Márquez, lo cual es lógico si vemos lo que ha hecho en la pista. Y hablando de récords, ojo al dato. Mejor dicho, datos: piloto más joven en ganar 3 carreras seguidas, único piloto en la historia en subir al podio en sus 4 primeras carreras. 16 años tenía el bueno de Acosta hasta hace unos días, así que ¡feliz cumpleaños Pedro!

 

PEDRO ACOSTA, ¿EL NUEVO MARC MÁRQUEZ?:

 

Es cierto que el Mundial de Moto3 no tiene la misma repercusión mediática que el de MotoGP. Pero esta precocidad también existe de igual forma en la categoría reina. El Mundial es una escalera por la que los pilotos van subiendo, y cada vez lo hacen más rápido. Exactamente igual que pasa en el ciclismo, el fútbol, el baloncesto y en cualquier otro deporte.

Ricky Rubio llegó antes que nadie al primer nivel de su deporte. Era un chaval de 15 años jugando con los profesionales. La gente alucinaba al verlo, tanto por la situación como por su talento.

Pasado el “boom” de esa primera temporada, el público se acostumbró a verlo conforme Ricky se asentaba en el equipo. Pero su talento y cualidades seguían despertando la admiración y el asombro del mundo. Y las expectativas, claro.

Ricky Rubio era EL HYPE. Su insultante precocidad lo hacía el foco de todas las miradas. Periodistas, aficionados, entrenadores, compañeros, rivales… todo el mundo hablaba del chico de moda.

Se analizaba su juego al detalle y se especulaba a dónde podría llegar en el futuro. Todos trataban de imaginar qué jugador sería cuando llegara a la NBA o qué logros podría alcanzar.

¿Sería nº 1 del draft? ¿Igualaría a Pau Gasol y conseguiría ser Rookie del Año? ¿Jugaría el All-Star? ¿Se convertiría en un jugador franquicia en la NBA? ¿Sería uno de los mejores jugadores europeos de la historia?

Todas estas preguntas rodeaban en aquel momento al jugador catalán. Durante sus años en el Joventut y luego en el Barça, se hablaba constantemente de Ricky Rubio. Pero si de preguntas va la cosa, 15 años después yo me hago la pregunta que ves en el título.

Si Ricky Rubio hubiera nacido 10 años después, no hubiera debutado antes. Pero sí hubieran cambiado algunas cosas a su alrededor. Y algunas no para bien, precisamente.

Hablemos de la relación del deportista con las redes sociales.

 

XAVI SIMONS, EL NIÑO QUE YA ERA ESTRELLA:

 

Parte II

Siempre que se habla de las redes sociales y los deportistas, se dice del peligro que tienen al usarlas. Se nombran ejemplos de deportistas que en algún momento de sus carreras han hecho un mal uso de ellas. Todos nos los sabemos de memoria muchos de estos ejemplos.

Me parece que está bien que se hable de ello, pero no estoy de acuerdo de la forma en que se hace. Está claro que son ejemplos útiles, sobre todo para deportistas que están en edad adolescente o en sus primeros años como profesionales. Son buenos ejemplos para advertir de lo que puede pasar si haces un mal uso de las redes sociales. Pero no dejan de ser casos muy puntuales, no es algo común.

Lo que sí es común y el pan de cada día en la vida del deportista de élite, son las críticas y la presión que traen consigo las redes sociales. Para mí está muy claro que es el tema principal del que se debería hablar, cuando se trata de redes sociales y deportistas.

Lo primero de lo que quiero hablar es de las expectativas y el famoso hype, término que desde hace un tiempo ya forma parte del deporte. En esto contribuyen tanto los medios de comunicación como las redes sociales. Al fin y al cabo, las redes sociales no dejan de ser un medio a través del cual comunicarnos. La comunicación es la base de todo buen hype que se precie.

Sin hype el deporte vende menos. Esto es así de sencillo, el deporte y cualquier producto. Si algo no genera expectativas, nadie lo va a comprar. El hype es parte del marketing del producto, ya sea un partido o una carrera, un equipo, un jugador, etc.

Las marcas lo saben, entendiendo por marcas los organizadores de los eventos y competiciones, los propios clubs y equipos, los patrocinadores y los medios de comunicación. Lógicamente, hablamos del mundo del deporte.

Hoy no solo vivimos en la era de las redes sociales, también en la era del hype. Cada fin de semana se marcan cientos de “golazos” en todo el mundo. Términos como “espectacular”, “maravilloso”, “brutal”, “increíble”, etc., acompañan las retransmisiones deportivas. Cada jornada las competiciones sacan estadísticas de todo tipo que han sido superadas. En esto creo que el mayor ejemplo es el baloncesto.

 

RICKY RUBIO EN SUS PRIMEROS PLAYOFFS EN LA NBA:

 

No quiero decir que esté mal todo esto, para nada. Al contrario, entiendo que debe ser así ya que, como digo, ayuda a vender el producto y enganchar a la gente. Hay quién se queja de ello, por ejemplo como ha pasado con la serie de F1 de Netflix “Drive to Survive”.

Muchos aficionados a la F1 han dicho que es una serie artificial, que se exagera demasiado con algunos duelos entre pilotos y rivalidades. Y no les falta razón, pero no es una serie hecha para ellos.

Obviamente, claro que se hace pensando que también la verán todos aquellos que siguen la F1. Pero lo que se busca es captar la atención de nuevo público que no sigue la F1. Y que a raíz de ver la serie, se aficionen a ver las carreras.

Todo esto cobra mayor importancia cuando estamos metidos de lleno en la era del entretenimiento. Sí, es la era del hype, de las redes sociales y del entretenimiento.

Qué vamos a decir de los creadores de contenido, la profesión de moda. Futura profesión para algunos deportistas con cualidades y talento para ello, por cierto. ¿Quieres un ejemplo? Jorge Lorenzo y su programa en su canal de YouTube, #99seconds. Tal vez haga un artículo sobre este tema en el futuro jejeje.

Explicado todo esto, que creo que era necesario para entender qué papel juega el hype en el deporte, nos centramos en la figura del deportista. Y como pasa con los demás actores del deporte (ligas, competiciones, clubs, equipos, patrocinadores, medios, etc.), el hype y las expectativas forman parte del deportista. Digamos que cada deportista genera unas expectativas, lo cual tiene un efecto en su imagen.

 

LAS ESTRELLAS DEL FUTURO DE LA NBA, POR URIHOOPS:

 

Las redes sociales han potenciado todo esto de forma brutal, adjetivo de los que tanto gusta usar hoy día. Pero no lo uso por tratar de darle mayor impacto a lo que digo, sino porque lo creo de verdad.

Antes la vida del deportista era más fácil, no tenía la exposición mediática que hay ahora. No había la cantidad de medios de comunicación que hay en el presente. Y no tenía que preocuparse de las redes sociales, sencillamente porque no existían.

Con esto último que digo, ya podrás intuir qué opinión tengo sobre el uso de las redes sociales y el deportista. O cuál es mi visión sobre este tema.

Sin duda, creo que el deportista debe estar presente en ellas y tener la mejor imagen posible. Una imagen fuerte en redes sociales, le supondrá una ventaja competitiva a su favor a lo largo de su carrera. Pero cuanto menos deba preocuparse de ello, mejor que mejor. Mejor para su entrenamiento y su preparación. Sobre todo a nivel mental, llegado a cierto nivel de exposición y repercusión mediática.

En la era de las redes sociales, el hype se dispara x100 cuando llegan los buenos resultados. Pero esto también pasa a la inversa, cuando los resultados no llegan como se esperaba o son malos. Es entonces cuando el hype se convierte en críticas y presión para el deportista. A mayores expectativas, mayores son las críticas. Y es cuestión del deportista saber cómo afrontarlas y gestionarlas.

Si alguien sabe de gestión de la presión y las críticas, ese es nuestro protagonista. Ricky Rubio tuvo que lidiar con ellas a lo largo de su carrera, y durante no pocos años. En especial cuando no llegaron los resultados esperados.

En su caso, más que resultados colectivos, fue por un tema de rendimiento y juego. Ricky Rubio siempre ha tenido “problemas” en una faceta del juego, el tiro. Lo pongo entre comillas porque creo que simplemente no es una de sus cualidades. A mi modo de ver, cada deportista tiene sus habilidades y características. Y en el caso de Ricky el tiro no ha sido una de ellas.

Aunque pueda ser fácil decirlo, volvemos a lo que hemos explicado antes. Las expectativas que generaba eran tan altas, que se esperaba muchísimo del jugador. Y que no tuviera un buen acierto en el tiro, que no metiera triples, hacía que fuera criticado constantemente.

Su insólita y extraordinaria precocidad se ha comparado mucho con la de Luka Doncic. Son casos muy parecidos, dos supertalentos adelantados a su tiempo. Pero el ejemplo de Doncic, siendo también muy bueno, no lo considero válido para el artículo. No para el tema del que estamos hablando.

Luka Doncic es el jugador de moda en la NBA desde hace un par de años. Es el chico maravilla, como lo llaman. “Lokura” Doncic deja boquiabiertos a los fans cada noche con sus jugadas. El público enloquece con él y el mundo lo aclama. Las redes sociales alucinan con su juego y el número de seguidores crece sin parar.

Ser Luka Doncic es muy fácil en estos momentos. Por supuesto es una forma de hablar, porque Doncic también tiene que convivir con una presión enorme cada temporada. Tiene que ser Doncic en cada partido que juega, las expectativas que hay sobre él son altísimas. Si Ricky Rubio fue el hype en su momento, hoy lo es Luka Doncic.

Pero si lo comparamos con los jugadores y deportistas a los que la suerte no les sonríe de esa forma, a los que los resultados o el rendimiento no les acompañan como les gustaría, entenderás a lo que me refiero. Las críticas y la presión aumentan, y llegado a cierto nivel de exposición mediática pueden convertirse en odio.

Es entonces cuando el hype se convierte en hate y las redes sociales arden en tu contra.

 

RICKY RUBIO E IBAI LLANOS HABLAN DE LAS CRÍTICAS, LA PRESIÓN Y LAS REDES SOCIALES:

 

Parte III

Igual que ha pasado con el término hype, la palabra hate ya se ha instaurado desde hace algunos años en el deporte y la sociedad. Es muy común oír hablar sobre los haters, siempre que se habla de redes sociales están presentes. El fenómeno hater forma parte del mundo de las redes sociales y de los deportistas.

De la misma forma que se habla de quiénes son los jugadores más seguidos en las redes sociales, se hace lo mismo en el lado opuesto. Es muy habitual ver a muchos youtubers y creadores de contenido hacer tops de los jugadores más odiados en X deporte. Los jugadores con más haters o más criticados, en este blog hay algunos buenos ejemplos.

Gareth Bale es un jugador con mucho hate aquí en España. Antoine Griezmann es otro jugador con bastantes haters en la prensa deportiva. Qué podemos decir del caso de Kevin Durant, uno de los jugadores más odiados de la NBA desde su fichaje por los Warriors. Neymar, Nairo Quintana, Jorge Lorenzo, Mauro Icardi… Todos ellos deportistas que despiertan mucho hate entre la gente, cada cual por diferentes motivos y razones.

 

LOS JUGADORES MÁS ODIADOS ACTUALMENTE EN LA NBA:

 

Ricky Rubio pasó de ser el nuevo supertalento del basket europeo, a ser un jugador objeto de las críticas. Hasta hace poco, Ricky fue durante años un jugador con bastante hate. Diría que de los jugadores españoles más criticados, sino el que más.

En su caso, además de las expectativas que había con él, también se sumó su fichaje por el Barça. Esto supuso que durante aquellos años previos a la NBA, Ricky fuera catalogado como un traidor y estuviera en el foco de las críticas. En especial de la que hasta entonces había sido su casa y su club.

Igual que ocurrió con Kevin Durant en la NBA, pasó exactamente igual con Ricky Rubio en la ACB. A Ricky le tocó vivir la misma situación, en su caso a menor escala, pero siendo mucho más joven. Con 18 años veía cómo se le etiquetaba de traidor, tanto por los aficionados como por parte de la prensa. A Durant le pasó con 27, una edad más madura para afrontar una situación así.

La suerte para Ricky fue no haber nacido 10 años después. De haberlo hecho, ahora estaría preparando su llegada a la NBA. Pero antes habría tenido que vivir ese fichaje por el Barça en plena era de las redes sociales. Y el hype y las expectativas lo harían estar en el foco mediático de una forma muy diferente a como lo era antes.

Ricky Rubio llegó al baloncesto profesional cuando las redes sociales apenas estaban empezando. Por aquel entonces, era la época en la que el uso de Facebook se estaba asentando entre la gente. Aquellos eran los inicios de las redes sociales y de YouTube.

También había Tuenti, una red social para los chicos y chicas más jóvenes. Recuerdo el patrocinio en el equipo Pons, con el que Pol Espargaró ganó el Mundial de Moto2. Las cosas no le fueron tan bien al patrocinador poco tiempo después.

De haber nacido 10 años después, la situación sería mucho más difícil de gestionar y convivir con ella. El foco mediático es mucho más grande y el deportista tiene que coexistir con ello, le guste o no.

Ahora hay Instagram, Twitter, YouTube, sigue habiendo Facebook (aunque mucha gente lo quiera enterrar antes de tiempo), etc. Nuevas redes sociales se suman con fuerza entre los más jóvenes, por ejemplo TikTok y Twitch. Los medios digitales abundan por doquier, podemos seguir prácticamente el deporte que queramos en medios especializados. Información y opinión sobre cualquier tema, por muy random que sea.

Por todo esto es tan importante que los deportistas cuiden su imagen de la forma adecuada. Más allá del marketing que supone para los equipos en los que juegan y, por ende, su atractivo a nivel de imagen para éstos; es un tema de cuidar la persona. Tanto la imagen pública de la persona (que no solo del deportista), como vivir más tranquilo sin todas esas críticas apuntándote, llegado el momento.

También es cierto que habrá a quien le guste ese papel de villano y ser el malo de la película. Yo hablo a nivel personal, de lo que creo que es mejor y más fácil para la mayoría de deportistas. Pero desde el lado comercial y del marketing, jugadores o atletas que generan ese amor/odio en el público y acumulan haters a la par que seguidores, son muy potentes a nivel mediático. Ejemplos hay muchos, también algunos de ellos en este blog jejeje.

Dejando a un lado el marketing, que como ejemplo te invito a que conozcas el caso de Kevin Durant, hoy día la comunicación de los deportistas es esencial para su imagen pública. Al fin y al cabo, muy pocos jugadores pueden ser Kevin Durant y tener su estatus o rol. Pero sí pueden trabajar su imagen de la mejor manera para sus intereses, tanto deportivos como personales.

Por ejemplo, relacionándote con los seguidores y los periodistas. Darte a conocer en la medida de lo posible, que la gente conozca a la persona más allá del atleta.

Primero, para que tu imagen no dependa solo de los resultados. Segundo, y relacionado con lo anterior, para que cuando los resultados no lleguen o las cosas no salgan como se esperaba, no tengas ese hate y un montón de críticas a tu alrededor. Críticas que puedan dañar tu imagen o incluso afectarle al deportista a nivel mental, haciéndole sentir más presión, generándole dudas en su juego y restándole confianza.

El ejemplo de Ricky Rubio debe valer para todos los jóvenes deportistas que están empezando su camino en la élite, o están cerca de hacerlo. Ricky ha hecho un trabajo muy bueno en su comunicación e imagen, a pesar de llevar tantos años jugando al otro lado del mundo. Hoy es un jugador muy respetado en España y EE. UU., y por encima de ello una persona admirada y querida.

 

RICKY RUBIO, CUANDO LA PERSONA GANA AL JUGADOR O DEPORTISTA:

 

También es verdad que si ganas un Mundial y eres el mejor jugador del torneo, todo es más fácil. Pero Ricky sabe que años atrás no fue así. Los elogios de hoy, eran críticas ayer. Le tocó convivir con ellas, con la presión y las expectativas que empezó a generar él mismo, con su propio juego y talento.

Aunque tal vez haya quienes digan que no cumplió con las expectativas, que no fue el jugador que muchos vaticinaron (lo cual no depende del jugador, ojo), que no llegó a unas Finales de la NBA (su carrera en la NBA no ha acabado, veremos)… Lo cierto es que Ricky tiene una carrera que ya quisieran muchísimos jugadores.

Su liderazgo en China, siendo el MVP del torneo y guiando a España a ganar su segundo Mundial, borró a todos sus haters del mapa. El equipo había llegado con muchas dudas al campeonato, las críticas les acompañaron ya antes de empezar a jugar. Y si de críticas se trataba, ahí apareció Ricky Rubio. Estaba acostumbrado a ello e hizo lo que mejor sabe hacer: jugar al baloncesto.

Parecía que fuera cosa del destino, tenía que ser él el que liderara a la selección a una victoria con la que muy pocos contaban. La selección había tenido equipos tan buenos años atrás, que las expectativas y el famoso hype se habían esfumado en esta ocasión. Igual que pasó con el propio Ricky, una vez pasados aquellos primeros años de su carrera.

El tiempo da y quita razones, y normalmente acaba haciendo justicia. También en el deporte. Pero mientras tanto, trata de no hacer muchos enemigos y no dejes que tu imagen dependa de los críticos y haters.

Comunicar es parte de la vida del deportista.

Si no lo haces, otros lo harán por ti.

 

RICKY RUBIO, EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDIAL DE CHINA 2019:

 

Imagen tomada de MARCA.

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Álex Delgado

Álex Delgado

Ayudo a Deportistas profesionales con su Comunicación, Imagen & Marca Personal. Después de más de 20 años jugando a fútbol sala, ahora corro y doy pedales. Deporte y naturaleza como estilo de vida.

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